"El Ejecutivo del Estado moderno no es más que un Comité que administra los negocios comunes de toda la burguesía" (K. Marx y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista).

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sábado, 26 de noviembre de 2011

Dairy

              La democracia bien entendida empieza por uno mismo. Y si no es por uno mismo, al menos que sea por su casa. Hay tres bienes perecederos que deberían entrar diariamente en cualquier hogar democrático: el pan (en homenaje a los franceses y su revolución), la leche (en recuerdo de los tíos que inventaron el "habeas corpus") y el periódico (¡Mark Twain, no te olvidamos!).

               Hagamos una incursión a la cocina (¡sí, a nuestra cocina!) y veamos en qué se ha convertido todo esto: unos paralelepípedos de cartón que contienen un líquido blanco, posiblemente ordeñado de una vaca, hace dos o tres meses; una barra de algo gomoso, fabricado a partir de algún polímero mezclado con glutén, precocido y precocinado. Y de la prensa mejor no hablar: se nos podría cortar la digestión de las "delicatessen" mencionadas anteriormente.

                 La resistencia más fuerte, al menos en mi casa, la hemos llevado al campo del pan: todavía es posible, en cualquier pequeña ciudad, al menos, encontrar panaderías que se surten de pan elaborado tradicionalmente, a base de harina, pan, agua, levadura y sal. No son "boulangeries"  por supuesto, pero es que este país nunca ha dado para más que para ser una especie de caricatura de Francia ("en política exterior,  España tiene que hacer  lo que hace Francia, pero un poco menos" le dijeron a Aznar en una ocasión, pero él, como era muy tozudo, se empeñó en meternos en la foto de las Azores): además yo, que soy más bien de la rama constitucionalista de Cádiz, prefiero una buena hogaza antes que una "baguette" de esas, cuyo nombre ya me recuerda la (falta de) contundencia del condumio. ¡En fin!

                    Pero todo proceso es reversible: recientemente en León, se ha instalado un puesto que vende "leche del día": de vacas de la zona, simplemente pasteurizada, sin homegeneizar (los más melindrosos tendrán que rescatar ese instrumento perdido en cualquier  cajón de la cocina: "el colador"), en una única versión (lo que ahora en los supermercados se llama  "entera"), puesto al que hay que llevar unas botellas de cristal para llenarlas. Botellas que, una vez vacías, se lavan con agua, un poco de "mistol", y se llevan al puesto para que te las vuelvan a llenar de leche... Al parecer, otras ciudades como Santander (allí he visto puestos cerca de la estación, y al lado de una gasolinera en Solares) o Girona ya cuentan con un servicio parecido.. En fin, a un socialista como yo le hubiera gustado más que en vez de ser un puesto "de fotomatón" hubiera de verdad un paisano con unos cántaros y un embudo. A un señorito como yo, además, le hubiera gustado que me la llevaran a casa y que me dejaran las botellitas al lado del felpudo, pero, hemos de reconocerlo, esto no es el Reino Unido, y dista mucho de serlo...

                 El próximo paso será rescatar la prensa diaria: a ver si alguien se anima a hacer un periódico que no se te indigeste... Los chicos de Público llevan algunos puntillos, pero habrá que ver hasta que punto se sostienen sin el apoyo de sus amigos y amigas del Gobierno ("muchos mimitos para ellos", por cierto). A ver que pasa... Igual, entre todos, logramos recuperar esta democracia, empezando por lo más importante: la barriga.



P.D. ¿Os esperábais otro post? Es que esto se me va de las manos, se me va de las manos...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Malaparte

Caso práctico: Examine detenidamente la situación de estos tres países:



a) País C. Su Gobierno elegido democráticamente recibe presiones de ciertos poderes económicos propios y extranjeros. Se niega a sus pretensiones. Estos poderes económicos reclutan al Ministro de Defensa de ese país y, con la ayuda de la C.I.A. dan un golpe de estado, seguido de una brutal represión. El Presidente democrático del País C., S.A. Es asesinado en el mismo Palacio Presidencial.





b) Pais E. Su Gobierno elegido democráticamente recibe presiones de ciertos poderes económicos propios y extranjeros. A la más mínima indicación de las pretensiones de esos poderes, el Presidente democrático J.L.R.Z. claudica y accede a sus peticiones, pese a no estar ninguna de ellas recogidas en su programa electoral. Adicionalmente reforma la Constitución en el sentido que dictan esos poderes económicos propios y extranjeros y trata de alargar todo lo que puede su mandato convocando elecciones anticipadas un cuarto de hora antes de que expire la legislatura.





c) País I. Su Gobierno elegido democráticamente recibe presiones de ciertos poderes económicos propios y extranjeros. Su Presidente elegido democráticamente, S.B. trata de ganar tiempo con continuos devaneos, sin atender o, al menos atendiendo sólo formalmente, las exigencias de los poderes económicos. Finalmente, estos poderes económicos, hartos de que sus pretensiones sean oídas pero no obedecidas ejecutan una desestabilización política del país que conduce a la dimisión del Presidente democráticamente elegido y su sustitución por un tecnócrata. Se celebrarán elecciones, pero hoy no, ¡mañaaaaaaaaaaaaaaana!





SE PIDE: que el alumno califique el proceso en cada uno de los países en los términos que estime oportunos (Golpe de Estado, moción de censura, ajuste democrático, ejercicio de responsabilidad histórica...) razonando el por qué, e indique qué opinión le merecen las figuras presidenciales de cada uno de los países, explicando todos los demás extremos que entienda necesarios para la resolución del supuesto. ¿Cambiaría algo su respuesta si se le dijera que, en el caso C, el Presidente democráticamente elegido era, además, un corrupto y un putero?

martes, 22 de febrero de 2011

Semana Fantástica




          Estos días se celebra la Semana Fantástica. Pero no la de El Corte Inglés, que con la crisis se lleva a cabo ahora todos los fines de semana(*), sino la otra, la del 23F.

          
         Aprovechando el treinta aniversario de tan conocida efeméride, el Régimen se encarga de dar una nueva vuelta de tuerca a la interpretación del hecho histórico para que nos quede bien grabado a sangre y fuego y no se nos olviden jamás los hechos y, sobretodo o ante todo, lo que suponen en la historia de nuestra ¿joven? ¿democracia? 


         El 23F es la "prueba del algodón" de que lo que tenemos es una democracia auténtica y no un mero "amejoramiento" del Estado nacido el primero de abril de 1.939. A fin de cuentas, si esto no fuera más que "franquismo edulcorado", por qué , entonces, los franquistas(**) intentaron alzarse contra este proyecto de democracia. Por eso interesa sacar la fecha a pasear a toda costa, porque, a falta de una revolución (aunque sea fallida, como la de los claveles) o simplemente de un valiente "no" a un plebiscito (como en Chile), si a nuestra democracia le quitamos el 23F, se nos queda en nada. Hay que realzar ese acto de valentía sobre todo "de los de arriba" (el Rey, Suárez, Torcuato...) y también del resto de la sociedad, aunque para eso, como en los anuncios de detergentes, realmente se mienta. 


          Un papel más que oscuro de la monarquía y de las altas instancias simplemente se oculta, aunque, paradójicamente cada vez se sepa más de ello, mientras se enardece el valor popular de las masas y de un Monarca, más que Rey, caudillo, que supo parar a los involucionistas, y llevarnos, como corderillos, a las verdes praderas de esta gran democracia que ahora disfrutamos y que no sería posible sin usted: ¡Gracias, Majestad! 


          Otros tienen asaltos a la Bastilla, revoluciones, revueltas del té, guerras de independencia, reyes defenestrados y tipos como Cromwell... Nosotros tenemos algo mejor: un Rey, un líder campechano, que nos libra de nuestros enemigos y nos ampara ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. 


          Paradojas del destino: este año se cumple también el 80 aniversario de la II República (no son los 100 de la Portuguesa que nuestros vecinos celebraron el año pasado, pero tampoco está mal): veremos como, a diferencia del 23F, sobre esta fecha se pasará de puntillas: será inevitable, con todo, hacer un poco de pantomima: el típico melodrama televisivo, un puñado de tergiversaciones y algún travesti político (Bono o ZP mismo nos valen) aferrado un minuto a la tricolor... Total, nadie va a protestar... ¡si ya están todos muertos! Y luego, rápidamente, a pasar página....¡y a otra cosa, mariposa!




(*) Ofertas exclusivas que sólo duran 48 horas... Al más puro estilo Macy´s.


(**) Que es, según la opinión de todos los historiadores anglosajones, el nombre que en España damos a los fascistas.

lunes, 7 de febrero de 2011

Bangles

          La culpa de lo que está sucediendo en Túnez y Egipto la tiene la inmensa avaricia de sus clases dominantes: no se conforman con mandar siempre los mismos, además se empeñan en “mandar por medio de las mismas personas”. Repiten periódicamente procesos electorales en los que siempre gana el mismo partido que presenta, invariablemente, al mismo candidato, que, inevitablemente, acaba convirtiéndose en Presidente vitalicio, en un ciclo de legitimación en las urnas eterno.


           La solución es sencilla: deben dividir su partido en dos: por ejemplo, a la derecha los militantes que tienen un número de años pares, a la izquierda los que tienen un número de años impares. A continuación deberían establecer una alternancia en el poder: ocho o doce años parece un plazo razonable: menos da imagen de poca estabilidad, más se empieza a dibujar, de nuevo, el fantasma de la dictadura.


           Y que se vean nuevas caras: no siempre presentar a la misma persona, promocionar a los becarios, minorías, mujeres... e ir retirando a los que ya están muy vistos.


           Si estos países siguieran esos simples consejos, ya tendríamos implantados en todos ellos... ¡una democracia occidental!(*)





(*) En Túnez sólo les faltó dar este último paso. El partido del depuesto Ben Alí formaba, hasta ahora parte de la Internacional Socialista. El sindicato acomodaticio con el Régimen se llamaba Unión General de Trabajadores (Tunecinos)... Debe ser que lo da el nombre...

miércoles, 20 de octubre de 2010

El Cossío (tomas falsas)

     Mi manía de escribir "por adelantado" los posts, guardarlos y después ir publicándolos en cómodos plazos, me ha jugado una mala pasada. Este era el post de hoy:

           De todas las artes de Cúchares nuestros políticos parecen abonados a la del Don Tancredo: que lo vamos a hacer, ¡se ha puesto de moda!

           El líder de la oposición lleva años componiendo la figura: ¡Duerme, Mariano, duerme! Despertarás gracias a un beso en la boca de tres o cuatro desesperados que, con su voto te llevarán a la Moncloa.

            Nuestro Presidente también se apunta al tancredismo: aguantando hasta el final, porque ¡oye! Los milagros ocurren: ahí está él (o Letizia) para corroborarlo (*): la situación económica puede dar un brusco giro, las cosas pueden cambiar de la noche a la mañana, los votantes, como el viejo amor, pueden reverdecer sus anhelos ante el talante del jefe, los pajaritos cantan, las nubes se levantan...

           Los dirigentes de los dos sindicatos del régimen, exhaustos de los esfuerzos de la huelga general, guardan reposo en cama (¿alguien los ha visto recientemente?) esperando que el Parlamento apruebe la reforma de la edad de jubilación y de las pensiones, se publique en el B.O.E. y entonces y sólo entonces, cuando sea Ley, representar otra “charlotada”, ¡y a por la siguiente vuelta de tuerca!
          Y entre tanta estatua, el toro del neoliberalismo, tan campante por la plaza, corneando a diestro y siniestro a los pobrecitos ciudadanos que, como en aquel veraniego concurso del “Grand Prix”, tenemos que servir de bolos, quietos, en el medio de la plaza, esperando que pasen los minutos.



(*) ¿Quién le iba a decir a él, una mañana fría de febrero, cuando levantaba la tapa del váter de la habitación del destartalado Hotel Inglés para echar la primera meada del día, que, a la vuelta de unos añitos, acabaría siendo Presidente del Gobierno? ¿Quién le iba a decir a ella, la noche del día en que firmó los papeles del divorcio y todo quedó repartido, que su destino era ser la Reina de España? Los milagros, como los de la películas de “Jolivud”, existen.

miércoles, 26 de mayo de 2010

The Queen

         El post sobre el uso de la violencia es cuento largo... Hay que ir preparando las cosas y las mentes. Y que mejor que empezar por un entrenamiento "suave": Fijémonos en la ceremonia de ayer en el Palacio de Westminster, Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Más allá de carrozas y colorines y, salvando el hecho de que la ceremonia de "Apertura de Cortes por la Reina" es un medio invento turístico de Eduardo VII, tres hechos (simplificadamente contados, el que quiera un doctorado protocolario e histórico que se vaya a Oxford o aquí: State Opening of Parliament) merecen la atención: 

           Primero.- El discurso se realiza en la Cámara de los lores, porque ningún Rey/Reina "pisa por" la Casa de los Comunes desde que en 1.642, Carlos I y sus hombres violaron el recinto para detener a cinco diputados "sediciosos": que se diera hoy un garbeo el monarca por ahí sería considerado una provocación. 

          Segundo.- La Reina da la orden a los comunes para que acudan a su presencia: envía a un emisario (“el Black Rod”, el "Tío la Vara" más o menos), al que los Comunes le dan literalmente “con la puerta en las narices”; aunque más tarde le abren, cuando “tira de vara”. Los comunes hacen lo que “les sale de los huevos”: van, no van, la mandan a tomar vientos (de hecho es tradición que los comunes republicanos, que los hay, hagan rechazo ostensible de la “invitación"). En definitiva: el Rey ordena y el pueblo resiste. 

           Tercero.- Mientras su Graciosa Majestad está "en territorio hostil", para garantizar que su Real Cabeza no va a sufrir una dramática separación de su cuerpo, aparte de rodearse de un pelotón de sus "beefeaters" (los únicos perros humanos que en tiempos pasados les echaban de comer carne), exige que un diputado sea encerrado en Buckingham Palace como rehén (“hostage MP”, para mejor asegurar su integridad personal(*). 

           ¿Qué lecciones sacamos de esto?¿Qué los ingleses son los reyes mundiales de la payasada teatral? Nada de eso: lo que sucede es que en los países que han conquistado la democracia constitucional, sigue presente la idea de conquista frente al enemigo (en este caso la monarquía absoluta). En los países que nos hemos adherido a esos principios "por moda", o para que nos dejaran entrar en el Mercado Común y gracias al pasteleo de la transición esto se ha convertido en una "casa de coleguitas" en las que el Rey resulta ser el más campechano de todas las fiestas.

            Otro tanto sucede con las conquistas sociales, de las que tanto se habla en este blog: se conquistan, no nos las regalan. El capitalista, el rico, el poderoso, gratis “no da ni la hora”: hay que "luchar" por las mejoras, y hay que seguir luchando porque no se pierdan... y hay que ir “a por más”. Y esas luchas son dolorosas. En el mismo Reino Unido, donde ayer gracias a Al Jazzira pudimos ver la ceremonia, en el siglo XIX miles de obreros se partían la cara y se dejaban la vida en revoluciones "pacíficas" como la "chartista" (nada que ver con la bolsa, queridos seguidores neoliberales). 

            Eso en el país más tradicionalista y conservador del mundo. ¿Y en el nuestro?: Viendo a Nadal en otra cadena.

(*) Sugiero a los Comunes republicanos que dejen de rehén a una "pajín" cualquiera y luego corten la cabeza a la Reina: así matan dos pájaros de un tiro.

martes, 27 de abril de 2010

Cretinismo parlamentario

          Como había anunciado, algo ligero y divertido para hoy:

          Entre las patologías políticas cabe destacar una “peculiar enfermedad que desde 1848 viene haciendo estragos en todo el continente, el cretinismo parlamentario, enfermedad, que aprisiona como por encantamiento a los contagiados en un mundo imaginario, privándoles de todo sentido, de toda memoria, de toda comprensión del rudo mundo exterior”. 

          Así, textualmente, se recoge en “El dieciocho Brumario de Luis Napoleón Bonaparte” de nuestro queridísimo Carlos Marx.
           Casi doscientos años después, seguimos sin encontrar la vacuna.