¿Carrera de liebres y carrera de tortugas?¿Juntas liebres y tortugas? Curioso dilema cuando hemos hablado de igualdad en el post anterior para... ¡ahora justificar todo lo contrario!
Como hemos visto en anteriores posts una sociedad basada en el esfuerzo y la valía individual es, sin duda mucho más perfecta que la "sociedad adquisitiva" actual, pero plantea el problema de qué hacer con los "naturalmente menos dotados". La "solución final" no parece, en fin una solución (no creo que ni para mis seguidores más conservadores) y dejarles participar en la carrera les deja tan desprotegidos como hace la sociedad actual con los que no tienen nada.
Existe un posible "parche" a este problema: dejar a los peor dotados algunos metros de ventaja. Esto es una discriminación positiva y esta es la razón de ser de las discriminaciones positivas, algo aceptado en todas las sociedades civilizadas, menos en la española, quizá por no ser o estar todavía plenamente civilizada. Nacen de esta manera las discriminaciones positivas a minorías étnicas, colectivos marginados, discriminaciones de género, que no son otra cosa que herramientas para evitar lanzar al fracaso, el abandono o la desolación a los menos capaces, por razones naturales (enfermos, mayores, discapacitados), o por condiciones impuestas por los dominantes (mujeres, razas...).
Seguramente las mayores imprecaciones contra todas las políticas de igualdad que introducen estas medidas de discriminación positiva se escuchen entre los que frecuentan los campos de golf: y no deja de ser curioso, porque precisamente el "handicap" se inventó para que pudieran competir jugadores con diferentes habilidades: pero claro, para esta gente, lo del golf es serio, pero lo de la Pajín... ya es otra cosa.