Y por haberme pillado el toro, hoy... doble post.
El terremoto político de hoy, el cambio de Gobierno, será la comidilla de todos los analistas y de las tertulias “salsa rosa serias”: personajillos por aquí, personajillos por allá... Yo me reservo para el análisis fundamental (con una buena dosis de pimienta, eso sí), que se resume en dos líneas:
- La política económica neoliberal se mantiene: esto es indiferente al cambio de gobierno porque se dicta por persona distinta del que la copia. José Luis, Elena, Miguel o Cristina son los copistas que escriben “al dictado” de voces que están fuera del Gobierno (y probablemente del país). Aunque los copistas hubieran cambiado, el guión sería el mismo. Pero ni siquiera se han tocado los floreros: La Ministra y Vicepresidenta ahí sigue, al igual que los dos “comisarios” del poder económico en la mesa: Miguel y Cristina. Cae Beatriz(*).
- Pero el neoliberalismo necesita otra “pata”: el neoconservadurismo. De hecho neolib-neocon es un "pack indivisible" que se vende en los supermercados del capitalismo, llamados Estados Occidentales. Y ahí Alfredo juega el papel que necesitamos. El modelo del pensamiento liberal globalizador, no lo olvidemos, es China: paraíso de la economía de mercado, sin libertad de ningún tipo. Con el "toque Rubalcaba" (indistinguible ideológicamente de Mayor o de Acebes) España se incorpora al selecto club de los países gobernados por neoliberales de corte fascistoide: Holanda, Francia, Italia y, por lo que se escuchó el domingo, Alemania.
El nuevo Gobierno supone añadir a los planes económicos neoliberales (congelación de pensiones, elevación de la edad de jubilación, reforma laboral, copago...), los planes políticos neoconservadores (persecución de inmigrantes, control policial, identificación de titulares de móviles, restricciones a la libertad de culto, violaciones de derechos humanos en los C.I.E's, actuaciones como las de El Cabanyal...). De hecho, hoy el gobierno de ZP se parece más que nunca al de Sarkozy: recortes sociales y palo y tentetieso, a cargo del dúo Elena y Alfredo.
Y la mayoría de la gente algo más contenta: a fin de cuentas, en todos los países occidentales, los ministros de la policía son siempre los más valorados en las encuestas; y en el país del “vivan las ca'enas” mucho más.
(*) Por la casa dicen que ahora tendrá tiempo de preparar el terreno a su “compi”, por si pierde también las elecciones de 2.012, para que, al menos, le toque un buen registro. ¡De nuevo reverdece el ARBOl que tanto tiempo acogió a ambos tortolitos! Pero no es cierto: en principio, la Genovesa queda de Secretaria de Estado. Ya veremos por cuánto tiempo, después de todo, las ratas son siempre las primeras en abandonar el barco.