Se atribuye a Edison la frase de que un genio de compone “de un 1% de inspiración y un 99% de transpiración”. Difícilmente de un personaje tan “rata”(*) se puede esperar que nos diera “de gratis” la fórmula completa: de hecho a la fórmula la falta añadir “unas gotas de excentricidad” o si se quiere llamar así “de locura”.
Y son esas gotas de locura las que sirven para que la sociedad, el “saber convencional” como lo denomina Vicenç Navarro, pueda desacrecitar, zaherir y humillar al genio inconveniente hasta hacerlo desaparecer del “candelabro/candelero” de la excelencia del conocimiento burgués actual.
¿Quieren ejemplos? Uno muy cercano y ¡ay! sólo para iniciados: Miren a los hermanos Sevilla y, conociendo la fórmula, díganme quién es el genio y quién el payaso.
(*)Con tropecientas mil patentes registradas, con la fundación de la multinacional General Electric (esa que, actualmente fabrica sus bombillas, bastante malas por cierto, en Hungría, con esa ge y esa e tan barrocas), podrido de dinero como resultado de sus invenciones... no podía entender como su coétaneo, Roentgen, donara a la Humanidad su invento, los rayos X, sin cobrar nada a cambio.