Ese hombre es un problema. Un problema para las blancas y las negras. Inicialmente para las blancas era un terrorista, pero después pasó a ser uno de los nuestros, un "goodfellas" Para las negras primero fue un héroe y luego pasó a ser un lacayo de occidente. Ese hombre es un biorritmo. Pero justamente ahora coinciden blancas y negras: está en la fase descendente del ciclo: se ha convertido en un villano para las blancas y las negras: todos quieren derrotarle.
Blancas juegan y ganan: tienen dos opciones: mate en tres: intervienen militarmente, le detienen, iraquizan el territorio. Alternativamente bombardean (dicho finamente "establecen un área de exclusión aérea"), derriban aviones, bloquean cuentas, venden armas a los rebeldes para que estos ganen y, finalmente, estos ganan: mate en cinco, más lento pero más seguro (o con menos protestas).
Negras juegan y ganan: primera opción: retiran el alfil y esperan al mate de las blancas, para jugárselo todo en la revancha. Segunda opción: forman brigadas internacionales y venden armas y suministros a los rivales... a partir de ahí todo sigue igual... rebeldes ganan 23.- pXG, mate.
Pero hay más opciones: blancas juegan y pierden... y, al final ganan: se recomponen los contratos, se rehabilita al líder. Como no se ha intervenido no pasa nada. Si acaso, Sarko tendrá que humillarse un poco y pedir perdón(*). Además se envía el inequívoco mensaje de que las rebeliones árabes pueden ser ahogadas militarmente, mensaje sobre todo dirigido para demostrar a los "demonstrators" de las tiranías del Golfo Árabe, que con cazas y blindados no hay algarada popular que se resista.
Negras juegan pierden y ganan: Se sienten más seguras de posibles injerencias extranjeras: si no se han atrevido con ese hombre, no se atreverán con nosotros. Además, ese hombre seguro que ya no vuelve a ser el mismo: visto como le tratan "los suyos", es más probable que se eche a los brazos de "los nuestros": 21.- ........; E2-E1!! corona a torre.
En el fondo ese hombre es "nuestro hombre", tanto si jugamos blancas como si jugamos negras este peón tiene dos cosas: tiene petróleo y nos sigue siendo útil: debemos defenderlo.
Lo que pasa es que, mientras nosotros jugamos al ajedrez, ese hombre está jugando al cinquillo(**): y nos va ganando.
(*) Le está bien empleado por no haber cogido el capote y haber toreado según la escuela política española (PP y PSOE): el Don Tancredo, que tantas tardes de gloria ha brindado a Rajoy y ZP. ¡Qué aprenda de la UE!.
(**) ¿Y por qué al cinquillo? porque es un juego de descarte, en el que se trata de "cerrar" al adversario, que no pueda poner sus cartas. Y Gaddafi tiene el seis de oros (negro)