"El Ejecutivo del Estado moderno no es más que un Comité que administra los negocios comunes de toda la burguesía" (K. Marx y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista).

sábado, 12 de noviembre de 2011

Blogs, blogs, blogs

             Mi hijo, de trece años, quiere empezar un blog: En fin...

                "Un blog me manda hacer Guillermo,
             que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
             catorce líneas dicen que es un post,
             burla burlando van las tres delante".

          Le explico que el problema de hacer un blog, como el de tener un hijo, no consiste en parirlo, sino en cuidarlo, al menos durante los cuarenta años que dura su infancia. En este sentido hay blogs que han evolucionado hasta convertirse en dominios, como los excelentes de Juan Torres o de Viçenc Navarro, por citar dos de los que consulto habitualmente; luego están los que sobreviven en forma de blog, y, finalmente, los que mueren a una tierna edad, al parecer en unos quince meses, sin necesidad de ningún Herodes: son, normalmente casos de "muerte súbita" (el autor desaparece sin decir siquiera Buenas noches) en los que, por cierto, el cadáver queda por ahí tirado, en el mundo de la red, sin que esté detrás el SEPRONA, para obligar al dueño de la res a que lo retire y tramitar el correspondiente expediente administrativo.

         Y, en función del contenido, ¿qué tenemos en la "blogosfera"?: pues blogs de tres tipos: por un lado aquellos que pretenden animar, agitar, informar, movilizar, etc, a la sociedad: son blogs "extrovertidos". Entre ellos, algunos excelentemente documentados como el de mi "hermanito", otros que sirven de "dazibao" de organizaciones como el de mi "cuñadito" y otros como el mío, con un nivel de "cantamañanismo" muy elevado, como lo definió el que luego ha pasado a ser un fiel seguidor del mismo.

           En segundo lugar tenemos los blogs "introvertidos" que hablan de uno mismo, de sus viajes, de sus experiencias, de lo que comen, de lo que cagan o mean... Sus autores, o bien son del mundo del papel "cuché/cutré", o bien son "lumis" que publicitan sus servicios, o bien, son simplemente aspirantes eternos a entrar en Gran Hermano, que como, de momento, no pueden enseñar el culo por televisión, nos lo enseñan por Internet.

             En tercer lugar están los blogs "de cronopios", que no hablan ni del exterior ni del interior: hablan de fantasías, mundos paralelos, realidades altenativas: Un poco de poesía, otro poco de relatos, pensamientos,  impresiones...  bien aderezados con dibujos de esos que, en el verano, hace un tío con un spray en el paseo marítimo de cualquier lugar de playa, y que tanta aceptación tienen en el mundo infantil y entre los "canis".

               Decía que había tres tipos de blogs, pero, hace poco he descubierto un cuarto: pertenece al grupo de los blogs de hijos (en este caso hijas) de papá. Sólo se necesita que tu madre sea Presidenta de una Diputación y Presidenta del Partido Popular en la provincia de ZP, y eso, y con la propina semanal, te montas un blog de este tipo, que sirva, además para dar ideas al programa de Rajoy sobre si el rojo combina con el gris marengo, o si este otoño se llevan las capas cortas. Esa es, querido Guille, la mejor manera de empezar: creando un blog que, ante todo, transmita los valores familiares en los que te has criado.


P.D. Para los que decían que en este blog sólo se habla de política. Mañana, las soluciones a los pasatiempos (si logro antes reformatear el portatil).

jueves, 10 de noviembre de 2011

Más acertijos

Hasta que vuelva a casa y cortesía de Le Monde Diplomatique y de la Blackberry os propongo otros dos acertijos del tipo de "¿quién dijo?. Vamos con ellos:

1.- "El movimiento de hoy, que no es de partido, sino que es un movimiento, casi podríamos decir un antipartido, sépase, desde ahora, no es de derechas ni de izquierdas. Por nada atará sus destinos al interés de clase que anida bajo la división superficial en derechas e izquierdas". ¿Alguien del 15M?

2.- "La política de defensa y de seguridad tiene que ser una política de Estado y de consenso. Hubiera sido muy deseable que, antes de hacer el pronunciamiento que hizo con el Presidente de los Estados Unidos, dando su apoyo al escudo antimisiles, hubiera venido a esta Cámara a explicar por qué y a debatirlo. Así es como se hace una política de defensa cohesionada. Todavía está a tiempo de hacerlo. Nosotros no lo compartimos, sinceramente, porque creemos que es una idea vieja, que es sólo la repetición de la propuesta del señor Reagan de la 'Guerra de las Galaxias' y que no camina en la dirección adecuada para una política de seguridad en el mundo". ¿Llamazares?

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Acertijo

Dejemos por un momento las tristes vicisitudes del bipartidismo que nos atormenta y distraigámonos "gugleando" a ver si encontramos al autor de esta frase:

"Estas regulaciones pueden parecer, en cierto sentido, una violación a la libertad natural de algunos individuos, pero esta libertad de algunos podría comprometer la seguridad de toda la sociedad. Como en el caso de la obligación de construir paredes para impedir la propagación de los incendios, los gobiernos, tanto en los países libres como en los despóticos, están obligados a regular el comercio de los servicios bancarios".

Lo honrado sería que, antes de localizar al autor reflexionáramos sobre si estamos o no de acuerdo con la proposición: ¿debemos regular a la banca? Y, específicamente para ese lector tan anarco-liberal-capitalista que tengo que responda a esta otra: ¿es socialista o capitalista aplicar esa regulación? Y luego, que busque al autor... ¡Seguro que le da un patatús!

PD. Ya sé (me lo comentó mi hermano) que estos post "en itinerancia" tienen una presentación birriosa. Prometo adecentarlo en cuanto tenga el portatil a mano... Ya bastante hago escribiendo todo esto con el móvil, que se me van a descarnar las yemas de los dedos...

martes, 8 de noviembre de 2011

Bipartidismo III


                  Decíamos ayer que los problemas para las opciones minoritarias no vienen tanto del sistema electoral como de otros factores. ¿Cuáles son? Básicamente factores de orden psicológico. Vamos a ver cuáles son de ese orden y cuáles son problemas del sistema.

                  En primer lugar está el hecho de que la tercera fuerza electoral más votada obtenga menor número de representantes que la quinta o la sexta, localizada en un territorio muy concreto. Efectivamente, este es un fallo “sistémico”, derivado de la definición de  circunscripción electoral de la Constitución Española y del hecho de que cada circunscripción deba contar con un número mínimo de diputados.

                  En segundo lugar está el hecho de que un diputado en Soria sea mucho más “barato” en votos que uno de Madrid: es también un fallo “sistémico” que trae causa del mismo factor que en el punto anterior.

                En tercer lugar está la idea de que un sistema es más democrático cuánto más garantiza el derecho a poder hacerse oír de las minorías. El principio es políticamente cierto en abstracto pero ya no es tan cierto alguna de las concreciones que ciertas voces derivan del mismo.

             Así, hay que decir que existe un reduccionismo extendido entre la sociedad y de carácter transversal según el cuál la democracia es “ir a votar cada cuatro años”, o, en general, “ir a votar”. Esa percepción de la democracia, ya lo he dicho en otros posts, es muy limitada y conduce a creer que, el verdadero acto de una democracia es el día del “encuentro con las urnas”. Puedo entender que mentes muy simples como la de Francino, o muy malintencionadas, como las de los neoliberales, recurran a esos eufemismos, pero lo cierto es que votar es “una parte” de la democracia (incluso de una democracia real, no como la nuestra), “no el todo”. El “todo” de un sistema democrático (real) es la participación activa de la ciudadanía en todos los procesos de decisión de lo público. Dentro de unos días los políticos y medios españoles nos volverán a poner como ejemplo de comportamiento democrático mundial, el hecho de que gracias al INDRA y otras "yerbas venenosas" parecidas, tengamos los resultados una hora después de que se cierren los colegios electorales, como si eso nos hiciera “más democráticos”. Nos volveremos a reír de países de nuestro entorno dónde los resultados se saben días después de las elecciones: y lo haremos con nuestro tradicional aire de superioridad, que tantas collejas nos ha costado en Europa... Lo cierto es que, en esos otros países para privatizar el agua, para reformar la constitución, para mover un adoquín en una plaza pública hay que consultar a la ciudadanía, y una fracción de esa ciudadanía puede paralizar cualquier iniciativa que no le guste y llevar el caso a los Tribunales... mientras que aquí, en el “paraíso de la democracia de las urnas” todo eso nos es desconocido.

                    Luego el primer error es reducirlo todo “a las urnas”: en ese sentido, determinados partidos sólo se “visualizan” en los procesos electorales, de la misma forma que los espíritus sólo aparecen si son invocados por el “médium”: luego vuelven al sueño de los justos. Incluso alguno de esos partidos sólo se ven con más nitidez en esos momentos: así sabemos que UpyD, por ejemplo, tiene programa electoral más allá de la lucha contra ETA y ZP... Pero es “flor de un día”: una vez pasado el trago retorna a su forma original de caricatura. Curiosamente un ejemplo contrario es del “partido antitaurino” (P.A.C.M.A.), centrado en un campo muy concreto de actuación, la supresión de las corridas de toros (y en general del maltrato animal): es capaz de articular una acción continuada en el tiempo, gracias a las cuáles han conseguido erradicar la “fiesta nacional” de Catalunya, contar con una “bancada fiel” y asestar el golpe en el momento electoral (es el partido extraparlamentario que se presenta en más circunscripciones electorales y fue una de las principales fuerzas sin representación en las últimas elecciones europeas). Probablemente nunca lo votaré, pero su forma de actuar es digna de estudio y de elogio.

                   Igual que sólo existe democracia si una sociedad está dispuesta a implicarse día sí y día también en la vida pública y no sólo cuando “tocan a comer”, incluso con más energía cuándo no hay elecciones que cuando las hay, el segundo punto esencial es que una sociedad democrática necesita ser, previamente, una sociedad cooperativa, o colaborativa. Me explico: puesto que lo que se trata es de participar “en lo común”, en lo de todos,  poco sentido tiene ir cada uno por su lado. Cooperar implica ceder incluso en algo en lo que crees tener razón (me están saliendo unas definiciones muy cursis, que parecen propias del simple de Marina), que no es más que una variante de sacrificar de lo propio para el bien común. 

              Existen dos conductas opuestas a ésta, con trascendencia política: la primera, es obvio, es la “conducta competitiva”, justificada en una mala interpretación de Smith(*), según la cuál el bien común, sólo se alcanza mediante la búsqueda del egoísmo particular de los individuos que forman una sociedad. Para esta gente la democracia como forma de gobierno no debe aspirar más que a dejar trabajar esos egoísmos, con lo que el resultado (una “buena sociedad” está garantizado). No voy a entrar hoy a rebatir esta siniestra posición, porque ya lo hago habitualmente, ahora simplemente la enuncio. 

                Me interesa más la otra conducta posible, la “inhibicionista”: consiste en decir que yo ni colaboro, ni compito con los demás en la construcción de la sociedad: soy como un gas noble, ni me mezclo ni me alío con los demás. Y, al igual que estos elementos químicos, no resulto contaminado, no hago nada que vaya contra mis principios, sigo siendo un espíritu puro. Si una sociedad basada en los principios de competencia resulta ser una sociedad perversa, una sociedad basada en principios “inhibicionistas” es simplemente una sociedad inexistente: una suma de individuos que no se relacionan, que no se implican, que no ceden ni compiten, que no elaboran proyectos en común, que no tragan “sapos y culebras” para conseguir algo que les puede reportar alguna ventaja y que tampoco se alían contra un mal común, por ejemplo, no puede sobrevivir mucho tiempo.

              Bueno, pues, este tercer tipo de conducta resulta ser el más común entre la pléyade de formaciones minoritarias que se presenta a los comicios y (¡ay!) entre buena parte de sus votantes más fieles: nos presentamos solos, sin mezclarnos con nadie, porque somos los únicos que tenemos un espíritu puro, la razón ideológica y un brazo incorruptible: todos los demás son revisionistas, vendidos, vergonzantes, o, simplemente sinvergüenzas. Esta enfermedad está especialmente activa en el espectro político de izquierdas, que, de siempre ha tenido un paladar “exquisito” para distinguir las sutilezas de cada pensamiento moral o político; no así la derecha, de amplias tragaderas, dónde entra todo lo que se le echa (desde ex PSP hasta ex Fuerza Nueva, como el candidato de mi provincia). Hasta en gastronomía y, pese a lo que pudiera parecer, la izquierda está llena de “gourmets” y la derecha de “gourmands”. Por supuesto, los que mandan en las sociedades capitalistas, saltan de alegría con la extensión de esta patología: en una sociedad con 1 rico por cada 99 pobres, que los noventa y nueve pobres se unan los hace invencibles, que esos mismos pobres sigan su egoísmo particular los hace sobornables, que vayan a su bola sin mezclarse con nadie los hace simplemente inocuos.

              Y llego al punto clave: ¿es más democrática una sociedad con tropecientos partidos visualizables en las papeletas, separados con una sutileza ideológica hecha con bisturí laser? En mi opinión a la democracia real, esto le es indiferente. En esa línea, la citada en otro post, reforma de la Ley Electoral obrada en la LO 2/2.011 de 28 de enero, es, a la contaminación, como mear en el Río Ebro.

        Y ahora viene la provocación: ¿Es un sistema bipartidista menos democrático que uno tropecientopartidista? Pues, ¡depende! Si estuviera garantizada la democracia interna dentro de los dos partidos, el sistema, siempre en términos de “democracia parlamentaria” en que nos movemos, ¡ojo!, podría ser hasta más democrático que el otro: dos partidos, de base amplia, que recogieran todas las ideologías de su “arco” y que permitieran el juego democrático (acceso a los órganos de gobierno, crítica, censura, participación en las decisiones, en los programas...) en su seno de todas las corrientes, pueden llevar a la “democracia de partidos” al límite democrático de lo que da de sí el invento. Se matan dos pájaros de un tiro: se consigue una mejor representación “en urnas”, tanto en votos como en candidatos, y se logra una participación cotidiana en los asuntos políticos (¿os imagináis una asamblea en el PSOE con dialéctica entre trotskistas y socioliberales? Sería algo animadísimo: estarían llenas y habría “tortas” para acudir), al coste de asumir una conducta “colaborativa” en la que, me temo, el votante mediano impondría su voluntad. En esto la derecha lleva ventaja: ya conviven en su seno desde Guerrilleros de Cristo Rey hasta socioliberales.

           Lo dicho no es original mío. Ese fue el debate que llevó, precisamente, en 1.984, al Partido Comunista de Estados Unidos, a incorporarse a las filas del Partido Demócrata. En estos pagos, sin embargo, la tónica es la contraria: Corriente Roja abandonó, o se la invitó a abandonar, Izquierda Unida hace años, el PSM pasando por encima o con la connivencia de Tomás Gómez (según opiniones) masacra a “izquierda socialista” en las listas de diputados de estas elecciones; IZAN, EQUO e IU incapaces de "ajuntarse"... En fin, cada pajarito trinando por su lado... ¡Y así nos va!



(*) Justamente en sus Ensayos Morales (convenientemente ocultados por el pensamiento liberal) decía lo contrario: no hay que olvidar que Smith, como hijo de su tiempo, atribuía más importancia a lo moral que a lo económico, por lo que no es difícil saber qué es lo que prefería.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Bipartidismo II


                 Los recientes vídeos (versión reducida y versión completa) de Anonymous respecto de lo que ellos llaman operación 20N (#op20N) inciden en la afirmación de que el voto en blanco beneficia a los partidos grandes, mientras que el voto nulo no. Como otros colectivos y en otras ocasiones no se argumenta nada al respecto.

              Si nos referimos al marco jurídico el proceso electoral se regula, en primer lugar en la Constitución y, en segundo lugar, en la Ley de Régimen Electoral General, Ley 5/1.985 de 19 de junio, que tiene casi treinta años aunque ha sido objeto de diversos “liftings”, el último de los cuáles sólo será comentado aquí, de pasada, pues reservo su análisis y reflexión para un próximo post. 

          La primera sienta los principios, algunos de gran importancia y determinantes de los fallos de nuestro sistema. Entre ellos conviene destacar los tres siguientes:

-         El número de diputados (entre 300 y 400) y el de senadores (más difícil de determinar pues existe una variable sin determinar (el senador por adicional que nombran las Comunidades Autónomas por cada millón de habitantes). Y es un problema porque quizá sea demasiada gente y demasiados sueldos para pulsar un botón, o, en su defecto para perder el rato en el hemiciclo, haciendo lo que en mi pueblo se conoce como un "diegomoreno".

-         El importante peso del territorio por encima de la población, al atribuir un mínimo de diputados a cada circunscripción (provincia) independientemente de su población(*) por lo que respecta al Congreso.  En el Senado todavía es más escandaloso pues cada provincia elige el mismo número de senadores (4)(**) 

-         El método de elección de los diputados, “atendiendo a criterios de representación proporcional” (art 68.3)

          Y poco más. Como enseguida se advierte el mayor error gira en torno al segundo punto (mayor peso del territorio que de la población); pero hay que tener en cuenta que esto fue una concesión a los nacionalistas periféricos y a la derecha que, en definitiva fue la que llevaba la voz cantante en el proceso constituyente.

La segunda, la Ley de Régimen Electoral General, es la verdaderamente culpable de casi todas las tropelías que se cometen en nuestras elecciones y que hacen que, como todo lo que se produce aquí, se puedan calificar como “elecciones a la española”. En honor a la verdad hay que decir que los sistemas electorales de nuestros andurriales son semejantes, absolutamente injustos y tan poco representativos como el nuestro y que existe la misma falta de interés por mejorar el sistema electoral que en nuestro país: en definitiva, es una prueba de que “democracia parlamentaria” es una cosa y “democracia real” o simplemente democracia, a secas, otra.

            En concreto y gracias a la Ley electoral tenemos:

-         La Ley d´Hondt, tan denostada, muchas veces injustamente, atribuyéndola muchos de los defectos que proceden o bien de la propia Constitución (el abajo citado artículo 68.2) o bien de lo que a continuación se dirá. La ley no se digna incluir el nombre del matemático belga, sino que, en su lugar describe la operación en el artículo 163.1.c, con  ejemplo práctico incluido.

-         El límite para que un partido pueda entrar en el reparto de escaños: se requiere al menos el 3% de los votos válidos(***)

            ¿Qué supone esto? ¿Existe alguna candidatura que pudiera obtener algún escaño con menos de un 3% de los votos válidos. Realmente no, si fuera la única de las tres que, en un proceso estuviera en esa situación: imaginemos partido A con 50%, partido B con 48% y partido C con el 2%, a C le tocaría algo a partir del escaño 50(****); si la relación fuera 90%, 8% y 2%, las cosas no cambiarían para C (para los otros sí, como es obvio).

             Pero, ¿si hubiera digamos, algo más de una tercera parte de votos a candidaturas por debajo del 3%? Consideremos ahora la existencia de un partido A con el 40% de los votos, un partido B con el 25%, nuestro partido C con el 2% y otros 33 partidos más con el 1%, a partir del escaño 33 le tocaría algo. En cualquier caso algo muy alejado de la realidad, tanto por el número de escaños por circunscripción como por el hecho de que partidos por debajo del 3% sumen un 35% de los votos válidos. Luego el límite del 3%, aisladamente considerado, es irrelevante.

        Una vuelta de tuerca más: supongamos que pudiéramos eliminar a esos 33 partidos de la competición electoral, por ejemplo, a partir de una Ley como la LO 2/2011 de 28 de enero, que exige una serie de avales para la presentación de candidaturas que en el último proceso electoral no obtuvieron representación parlamentaria. Sus votantes, el 33% de los votos válidos, pueden hacer cuatro cosas:

-         Abstenerse: en ese caso A tiene ahora el 60% de los votos válidos, B el 37% y C el 3%. Primer efecto, C pasa la barrera del 3%, segundo efecto, pese a todo no obtendrá ningún escaño hasta el 33, numero muy alto.

-          Votar en blanco: el voto en blanco se considera válido. ¡Ahí quería llegar! Lo dice el artículo 96.5: “Se considerará voto en blanco, pero válido, el sobre que no contenga papeleta y, además, en las elecciones para el Senado, las papeletas que no contengan indicación a favor de ninguno de los candidatos”. En ese caso el reparto de escaños será el mismo que el del supuesto inicial (40%,25%,2% y 33 partidos con el 1%).

-         Votar nulo: el voto nulo no es válido. El resultado de esa conducta es similar al de abstenerse del primer apartado, con la ventaja de que demuestra una conducta activa probada y no una conducta de otro tipo (enfermedad  y fallecimiento no registrado en el censo constituyen una buena parte de la abstención registrada).

-         Votar a la opción minoritaria: en este caso, huelga decirlo el partido C se coloca como segunda fuerza más votada (40%-35%-25%).

        Con esta descripción se comprende perfectamente la posición de las “cabezas pensantes” que hay detrás de Anonymous: “votar opciones minoritarias, o votar nulo”. No hay que olvidar que la posición de Anonymous no es creativa, sino destructiva: se trata de dar “p’al pelo” al PPSOE, y también (fijaos en el vídeo) a mis “entrañables amigos”, los “nacional-oportunistas” (CiU y PNV). Pero no es, repito, una posición constructiva. Críticas más constructivas las analizaremos en los siguientes posts.


P.D. Odio estos posts tan técnicos. Repito. En primer lugar porque soy un vago de siete suelas y estos posts me dan mucho trabajo. En segundo lugar porque temo que nadie me siga, se haga ininteligible y me cargue la verdadera finalidad de lo que debería ser un blog de este tipo: pura agitación.

(*) Artículo 68.2 segundo párrafo dice: “La ley distribuirá el número total de Diputados, asignando una representación mínima inicial a cada circunscripción y distribuyendo los demás en proporción a la población
(**) Artículo 69 de la Carta Magna, donde también se realiza el reparto para las provincias insulares, Ceuta, Melilla así como el número de senadores que designan las Comunidades Autónomas.
(***) El artículo 163.1.a de esa Ley, textualmente dice: “No se tienen en cuenta aquellas candidaturas que no hubieran obtenido, al menos, el 3% de los votos emitidos en la circunscripción”.
(****) Resolviendo los empates a favor de la opción minoritaria, a quién siempre favorece la suerte en el sorteo que prevé la Ley en caso de empate. ¡Ay las magistraturas por sorteo! ¡Qué gran avance de la democracia griega, desgraciadamente perdida en nuestra democracia actual!

sábado, 5 de noviembre de 2011

Setze jutges d'un jutjat...

                Todavía recuerdo uno de los casos del turno de oficio que tuvo mi mujer hace unos años: Tres menores, "gitanillos", habían robado una vieja vespino. La policía dió con ellos, se incautó de la moto, y trasladó a los tres "guajes" a Comisaría: dos en los asientos del vehículo policial y otro, con discapacidad mental, por cierto, en el maletero: para que aprendieran a comportarse, me imagino.

                Esa falta de profesionalidad de un funcionario del Estado (o quizá "profesionalidad a la española", no sé que decir) me viene a la cabeza al ver el caso de la jueza Murillo. Propongo a mis lectores un sencillo test para que ubiquen su conducta en alguna de las cuatro posibilidades:

                 a) Es una muestra de la falta de profesionalidad e incompetencia de la jueza.
                 b) Es un intento de quitarse trabajo de encima: tiene un desliz y así otro "redacta la ponencia".

                 c) Es una muestra de valentía: iniciada con el que "te pego, leches" de Ruiz Mateos (rodeado de guardaespaldas), seguida por el Juez Ruiz Polanco (ídem), y culminada por esta otra Jueza, una vez que ETA ha anunciado el abandono definitivo de las armas.

                 d) Aspira a un "carguito" cuando gane el PP (¿vocal del CGPJ?).


                Como veis todas las opciones son políticamente incorrectas. Las otras ya se las dejo a la prensa convencional. Como tengo información privilegiada, sé que la opinión de los "compis" que la conocen se divide entre la primera y, sobretodo, la segunda. Particularmente me inclino por la cuarta. Lo bueno de esta última es que el tiempo me dará (o quitará) la razón: ¿apostamos?.

Post editado:  Casualmente, esta misma tarde he descubierto la mejor tertulia que se ha hecho sobre el abandono de ETA de las armas, aquí: la tuerka: Impresionante Cotarelo.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Solón


               A los griegos se les empiezan a hinchar las narices. Se atisba un cambio de rumbo, en la misma línea que Islandia: parece que han leído el post en el que les animaba a que encontraran una Kirchner y la pusieran al mando del gobierno de su país.

             Ya veremos en qué acaba la idea del referéndum, pero, por primera vez, se empieza a pedir opinión a la gente: un rayo de sol. Y esto, a los políticos de los Estados Europeos, les sienta de bien como al mismísimo conde Drácula.

               En cuánto se ha sabido la idea, la mafia del capitalismo financiero ha lanzado una doble amenaza: por un lado a los propios griegos: no pondremos ya el dinero del rescate. Y, de momento, para que se vea que van en serio, la “cabeza del caballo” en la cama: bloqueo de los 8.000 millones previstos “para ya”, para poder pagar sus gastos corrientes.

              Por el otro lado, no se olvide, amenazan a los demás por si se nos ocurre seguir sus pasos: esto será el “acabose”, fin del euro, hundimiento de Europa, recesión... “O yo, o el caos” dice el pensamiento neoliberal único: debería decir “Yo, el caos”; el caos y la destrucción a la que nos conducen con sus políticas.

                 Ya veremos si Papandreu no se arruga; o si va a más: en Islandia, recordemos, el gobierno perdió dos “referendums”, dos, (“referenda” que dirían los latinos clásicos) y con ellos, ya se sabe, se dejó de pagar a los acreedores, se reformó la constitución, se sentó en el banquillo a los gobernantes... sin que hasta ahora, que yo sepa, el país se haya hundido, o haya sido invadido por los “marines”: es lo que tiene ser alto, rubio y de ojos azules o, alternativamente, no estar en el euro y, a cambio, tenerlos bien puestos.
Por cierto, por mero entretenimiento, con las opiniones de nuestros políticos patrios he elaborado el “test de Solón” (*): sirve para medir el grado de aprecio a la democracia real y el respeto por la opinión del pueblo. Basta con preguntar su opinión por el “referéndum griego”: su grado de rechazo es inversamente proporcional a sus valores democráticos, pues no existe otra manera de interpretar el hecho de que antepongan la economía, el euro, la unión europea, la estabilidad, los mercados... a la opinión del pueblo (del “soberano” que diría Anguita) manifestada en una consulta. 

           En el test están empatados los dos candidatos oficiales: Rajoy y Rubalcaba. Fuera de concurso queda Elenita, con sus declaraciones, ayer, en la Ser. ¡Ánimo! Ya te queda menos: dentro de un mes, consejera en cualquier banco.


(*) Acepto otras denominaciones, pero antes, echad un ojo a la wikipedia: ¡Qué curioso!: “Gobernó en una época de graves conflictos sociales producto de una extrema concentración de la riqueza y poder político”, “En su legislación, Solón derogaba la ley vigente en ese entonces según la cual era posible cobrar deudas mediante la esclavitud del deudor y sus familiares”...