"El Ejecutivo del Estado moderno no es más que un Comité que administra los negocios comunes de toda la burguesía" (K. Marx y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista).

viernes, 15 de julio de 2011

Traca final

          En este laberinto que es la Unión Europea y sus problemas crediticios, contar con un buen mapa y/o un GPS resulta imprescindible. Como no tengo a mano ninguno de ellos recurriré al viejo truco del hilo de Ariadna. 



          La Unión Monetaria...¡ay! ese bonito intento de empezar la casa por el tejado, contraviniendo toda la experiencia histórica. Hasta en los Estados Unidos de América, con lo duros de mollera que son, empezaron por la unión política y sólo bastante tiempo después empezaron con la monetaria. De ahí que en las pelis de jichos incluso se hable de un dólar de Tejas, un dólar de Kansas, etc... Aquí, en el crisol de todas las razas, siglos después de la unificación de los Reyes Católicos (y varios siglos antes, por cierto de la unificación de los rayos catódicos) convivían monedas (y pesos y medidas) de todas las partes del reino y reinos adyacentes como si tal cosa. Buen negocio, además para las casas de cambio.


           Bueno, pues pese a todo, estos listos que nos gobiernan decidieron empezar al revés, o lo que es peor, poner el tejado y sostenerlo en el aire. Todavía estoy esperando a que pidan disculpas a todos los que propugnamos el "no" a ese engendro de "Constitución Europea" precisamente porque faltaban los cimientos económicos, democráticos y sociales de la Unión (y encima querían quitarnos los nuestros, que son de corchipán, pero al menos existen). 



           Dicho esto ¿que coños está pasando con la deuda pública, Grecia, Portugal, rescates, Agencias de calificación? Como aquí cada uno mira por sí, cada Gobierno, y más aún la gente de cada Estado iba procurando atender sus necesidades (infrestructuras, sanidad, educación.. pero también negocios empresas...) con los recursos que podía obtener. Esos recursos, en el caso de los Estados, se pueden adquirir (vía impuestos) o tomar a préstamo (deuda pública) con el pequeño detalle de que más tarde habrá que devolverlos. Los particulares tienen también esas dos vías, adquirirlos (vía rentas) o tomarlos a crédito. Como habíamos alcanzado la senda del crecimiento infinito a lo que no alcanzaba la primera vía llegaba la segunda: total al año siguiente seremos más ricos y podremos devolver lo prestado y sus intereses. 



            Cuando la cántara se rompe y la leche se derrama, se ve el "abujero". Y entonces llega el problema: no hay con qué pagar. Se empeñan las joyas de la agüela, e incluso se venden, pero esto sigue sin alcanzar. Hay que pedir más dinero a crédito pero ya nadie te fía... La hecatombe. Cuando esta situación se produce en familias y empresas las soluciones han sido variopintas: históricamente el acreedor hacía suyos los bienes del deudor y su persona (y los de su familia): los convertía en esclavos; si el deudor y su familia eran muy feos o inútiles los sacaba de la ciudad y los despedazaba "trans tiberi". Esta solución, que parece desusada, es, por otro lado la preferida por los mercados y por los capitalistas de pro. 



            Tras varios siglos "de civilización" se pasó a la prisión por deudas: al que no pagaba se le encerraba en una especie de cárcel donde permanecía retenido hasta que pagara sus deudas. Como resultado perdía su trabajo o negocio y se veía obligado a quedarse recluido por los restos. La ineficacia del método salta a la vista: el acreedor no cobra nada y al Estado le cuesta la manutención (bien es cierto que no les daban de comer, ni de vestir, pero por lo menos había que pagar a los guardianes. Para compensar Dickens nos hizo pasar buenos (Pickwick) y malos (Copperfield) ratos a cuenta de este sistema. 



             Después de tropezar mil veces con la misma piedra, aprendimos que lo mejor en estos casos es dar al acreedor "ajo y agua": despídete de cobrar una parte y espérate a cobrar la otra, lo que jurídicamente se llama una "quita" por lo primero y una "espera" por lo segundo. De esta manera el "bisho" podría recuperarse y seguir produciendo, o, en el peor de las cosas, podría ordenada y dignamente retirarse de la escena. Al superhéroe justiciero que (para los demás) todos llevamos dentro se le abren las carnes ante solución tan injusta, pero el economista sabe que ésa es la única forma de no empantanarse en un estancamiento sin fin.


Todo el mundo lo sabe. Todo el mundo sabe que si, por arte de magia, todos los deudores actuales quedaran liberados de sus deudas la economía se recuperaría echando "mistos", a costa, eso sí, de los acreedores. Una cosa intermedia también valdría, una parte a costa del acreedor y otra a costa del deudor. Pero el acreedor no quiere: tiene la sarten por el mango y a las agencias de calificación en nómina y se le ha metido en la cabeza que tiene que cobrar hasta el último euro que se le debe y con intereses. Y que si no no vuelve a prestar un euro. Para eso saca al teatrillo a las dichosas agencias y señalan a los países que intentan el escaqueo, para que los otros que tienen pasta tampoco se la presten.


Y que pasa con el político que, como Solbes, vivaquea en la primera clase de la Unión Europea. Pues, división de opiniones: unos dicen que sean los acreedores parte del desaguisado y otros dicen que, no que sean los contribuyentes los que lo hagan. Ya sabemos que el acreedor tiene forma de banco, de hecho ya sabemos que el acreedor es sieeeeeempppre un banco. Los primeros dicen eufemísticamente que la banca privada tiene que contribuir a parte del rescate de Grecia; el españolito que oye la noticia piensa que lo que quieren decir es que los bancos deberían también arrimar pasta al país heleno, prestándosela para que salgan a flote. ¡No!, la pasta ya se la prestaron, lo que quieren decir es que se retrasen a la hora de exigir la devolución de la que ya vence o que se despidan de parte de ello. Lo que pasa es que si lo cuentan así cunde el pánico. 



              Los de la postura contraria lo que quieren es que los demás Estados presten a Grecia (en buenas condiciones, es decir, regalar una parte y exigir su devolución muy tarde) el dinero que les hace falta. Como estos otros Estados no pueden pintar el dinero lo tendrán que buscar de las dos formas antes dichas: o mediante su recaudación tributaria interna presente o mediante el préstamo "de los mercados", que habrá que devolver en los plazos y al tipo que los mercados digan, es decir que habrá que devolverla con la recaudación tributaria interna futura. Lo hagas como lo hagas palman los contribuyentes: pero esto no lo pueden decir porque les corren a gorrazos. 



            Y.. ¡Cágate lorito!, Alemania es de los primeros y nosotros de los segundos. ¿Por qué? Dejando aparte la morbosa explicación que anticipa que ZP se sentará en el Consejo de Administración de algún gran banco en menos de un par de años (se admiten apuestas, cruzo un euro con quién sea), la explicación económica es mucho más simple: hay dos razones poderosas para que este Gobierno en descomposición ( y el que sigue) no pueda hacer otra cosa. 



          Las dos razones son las siguientes: 



         En primer lugar porque los acreedores a los que hay que parcialmente habrá que "jeringar" son los bancos, los bancos de todo el mundo y entre ellos también nuestros bancos. Y nuestros bancos tienen en estos momentos más agujeros que un queso gruyère. Es lo que faltaba a unas entidades crediticias como las españolas, con la solvencia de la casa del primer cerdito, gracias a la burbuja inmobiliaria, a las políticas fiscales de los gobiernos de Aznar y ZP, a la "estrecha" vigilancia (es un sarcasmo) de MAFO, en incluso a los padres de MAFO por el mal día en el que engendraron a esta criaturita. En fin la solución puede ser lo que nos faltaba por padecer a los rasgos castizos de esta crisis mundial. 



           En segundo lugar porque una vez que Grecia entre en lo que antes en nuestra legislación mercantil se llamaba quiebra o en lo que se llamaba suspensión de pagos y hoy a ambos casos se denomina concurso, los temores de que otros vayan detrás hará que nadie te preste dinero, si tú eres el siguiente de la lista. Y es fácil que estemos "nominados" gracias a este Gobierno (y oposición) que se han encargado de "vender" que somos iguales a Grecia, Portugal y España (aún cuando en el artículo sobre España del último número de NewLeftReview demuestra que no es verdad, que somos más de doble de PIB que esos tres Estados juntos), imagen que se ha construido a partir de un Presidente de Gobierno inepto y con complejo de inferioridad, con la impagable ayuda de un líder de la oposición dispuesto a cualquier cosa por recuperar la poltrona que le fue arrebatada por una conjura islámico-etarra-rubalcabiana universal. Bueno, sea como sea, el caso final es que hay estamos en el RAE de los mercados. 



            ¿Y ahora qué? La verdad es que estamos jodidos, muy jodidos... pero contentos. Hace un año ganamos el mundial y de momento este país cierra por vacaciones. ¿Y si somos los mejores, bueno y qué? ¿y si somos los mejores bueno y qué? ¿ y si somos los mejores? ¿y si somos los mejores? ¿y si somos los mejores bueno y qué?








Y este menda se va de vacaciones hasta septiembre. A ver si para entonces ya nos han conquistado los marcianos y esto se arregla.

viernes, 1 de julio de 2011

Carta con respuesta (y larga)

           Escribe un lector en mi blog:


Buenas, acabo de aterrizar en este blog y me gustaría plantearte un par de cuestiones como experto en economía.


Llevo oyendo bastante tiempo que las rentas del trabajo han ido disminuyendo su valor real a raíz del comienzo de las políticas neoliberales (por ejemplo lo dice Chomsky)y siempre me ha parecido bastante lógico. En los ochenta mi padre mantenía a mi madre y 4 hijos, tenía piso, coche, luego un piso vacacional, y es electricista. Yo como ingeniero apenas me mantengo a mi y a mi hija. El caso es que mirando la renta media está ha ido aumentando desde los 70 hasta la actualidad ¿hay algún estudio serio sobre el tema? Gracias





              Estimado lector: Te agradezco el halago pero como experto que no soy no te puedo recomendar nada. Como aficionado, sin embargo, te propongo varias cosas, en tres niveles distintos:


              En el plano académico nada mejor que consultes la mejor base de datos de recursos científicos disponible en España: dialnet. Allí seguro que encuentras abundantes artículos sobre el tema. Si quiere una mira más amplia consulta (si tienes acceso por alguna institución universitaria) bases como jstor. Si mantienes tu interés en otoño y no puedes acceder, entraría yo y te buscaría algo.



           Si te va el bricolaje ahí, en el INE tienes suficientes bases de datos para, como en el "iquea", montártelo por tí mismo. Eso sí, si descubres algo, tardarán tiempo en reconocértelo: por ejemplo la inflexión a la baja en el gasto social que se inició en la última etapa del Gobierno González por el ínclito Perico (y que continúo luego Aznar), a pesar de ser evidente con un simple gráfico de excel, fue negada, todavía en 2.004, por ardientes militantes socialistas, cuando se produzco el “restablecimiento” de Solbes. Aún hoy la militancia socialista cree que los recortes en el gasto público y especialmente en el gasto social se iniciaron en 1.996 y por más que les enseñes los datos del Instituto Nacional de Estadística no van a cambiar de opinión.



            Si finalmente quieres algo más divulgativo, puedes encontrar cosas, sobretodo en la página web de Vicenç Navarro, que es el mayor/mejor divulgador sobre el problema del empobrecimiento de las clases trabajadoras. Utiliza muy bien el concepto de UPC (unidades de poder de compra) para poder medir ese empobrecimiento. Ten en cuenta que el menor acceso a bienes y servicios de las clases trabajadores en los últimos cincuenta años afecta no sólo a los bienes y servicios suministrados por el sector privado, sino también a los suministrados por el sector público (Sanidad, Educación...) En este sentido no me cansaré de recomendarte su excepcional libro “El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias”, que, escrito en 2.006 (la época del “tutto bello”) ya avisaba de lo que iba a pasar y de las traiciones que iban a cometer los de la “tercera vía”.



           El resto va de oídas: recuerdo que hay una obra colectiva, que prologaba el propio Navarro, sobre este problema, que utilicé en un trabajo del curso de doctorado sobre el Estado de Bienestar y que podrías rescatar de la mula (El Estado de Bienestar en España) También recuerdo que en la página web de Stiglitz (que, no lo olvidemos está ligeramente más escorado a babor que el más conocido Krugman) había cosas sobre ese empobrecimiento en los Estados Unidos, porque encargué algún trabajo sobre ello a los alumnos hace tres años. Tienes también artículos seguro en The Nation, y recuerdo uno reciente en Newleftreview... Hasta en sitios conservadores como la Royal Economic Society hay, gratuito, algo sobre el tema.



             Si lo que quieres es una opinión personal tengo que decirte que el ejemplo te ha quedado “nikelao” porque es precisamente el que pongo en clase: Los Alcántara en su primera temporada: un ordenanza casado con un ama de casa mantiene tres churumbeles y una suegra, uno en la Universidad, otra de “picospardos” y un tercero gastando a todo trapo en el kiosko... ¡Años sesenta! Hoy en día no se mantiene una familia así ni con el sueldo de un controlador. 



          Cuando hago esta observación en la “universidad de la experiencia”, como resultado de la infame contaminación mediática, algun@ contesta que lo que pasa es que hoy la gente quiere tener de todo y que por eso las familias menguan y los restantes creemos que vivimos mal: ¡no sabemos lo que es el hambre porque no vivimos la posguerra!



             Y tienen razón: con los sueldos actuales podríamos mantener familias multinumerosas a base de vivir en la calle, vestirnos con un saco y comer patatas: y con eso seguramente superaríamos los umbrales de bienestar no ya de la dichosa posguerra, sino, seguramente del 95% de la Historia de la Humanidad o de la población mundial según se mire... pero ese no es el problema. El problema tiene que ver con el concepto de salario, que es la retribución que se ofrece por “alquilar” tu fuerza de trabajo. El importe de ese salario, al contrario de lo que nos cuentan los economistas dominantes, no depende de curvas ni cosas raras sino que se establece en función de la capacidad de reproducción de esa fuerza de trabajo, de la misma forma que la necesidad o no que el capitalista tiene de esa fuerza de trabajo depende de lo que vaya a hacer y no del hecho de que las leyes permitan el despido libre o prohíban las huelgas. Pero como en este país estamos en la edad de piedra todavía no nos hemos enterado del asunto, que en resumidas cuentas consiste en algo tan sencillo como saber que se creará empleo si es que hay algo que hacer y que la retribución a los trabajadores será la impresdincible para que no se mueran y sigan trabajando (ellos y los que vienen detrás) en lo mismo que venían haciendo.



           Esta retribución de la fuerza de trabajo “la mínima para permitir su reproducción” varía con el tiempo: cuando para lo único que servía un trabajador era para tirar de un carro, con la comida valía. Cuando empezó a servir para hacer algo más hubo que cuidarle un poquitín más: formación para que entendiera las órdenes, algo de lectura para comprender el manual de instrucciones... y así progresivamente hasta llegar al estado actual en el que si éste fuera, por ejemplo, un país de médicos, habría que retribuirles también por el coste de las pelotas de golf extraviadas en un bunker de arena, porque para el profundo y refinado espíritu de un galeno, es preciso ir a dar palos a una bola al campo, cosa que, evidentemente, el chavalín que hace doscientos años arrastraba una vagoneta llena de carbón por el interior de una mina no precisaba: ahora que si quisiéramos volver a pasar de un país de médicos a uno de mulos, no tendríamos más que empezar a recortar las retribuciones, hasta que vuelvan a vestir de pana y a entretenerse bebiendo en el bar (que es más barato que jugar al golf) y asunto concluido: ¡ahora bien! ¡No pensemos que van a seguir encima de sus hijos para que saquen un 9 en selectividad!



          Luego si el salario retribuye únicamente la reproducción de la fuerza de trabajo, al capitalista le ha venido dios a ver estos últimos años, y le ha visitado en, al menos dos ocasiones (en España tres): por un lado mediante el desarrollo técnico y la globalización que ha permitido producir más barato por lo que la “cesta de la compra” necesaria para la reproducción de la fuerza de trabajo se ha abaratado, que es tanto como decir que con la misma pasta que suelta al obrero, éste ahora puede comprar más cosas, en particular cachivaches electrónicos que tienen la doble virtud de entretener e idiotizar. El interés por idiotizar es obvio pero es aún más importante el de entretener, pues al igual que “el diablo, cuando está ocioso, con el rabo espanta las moscas”, el pueblo cuando dispone de “free-time” y no está distraído con algo, le da por pensar y prepara revoluciones. Bueno pues gracias a ello el capitalista no ha tenido que subir el salario real del obrero: ya ha conseguido que por ese mismo salario el “bicho” tenga más cosas para reproducirse.



           Luego viene la segunda aparición en forma de crédito al consumo: tampoco es preciso subir los salarios reales, que pague los bienes y servicios que necesite para reproducir su fuerza de trabajo “a crédito”: negocio redondo: el capitalista sigue vendiendo sus productos, el obrero no pide aumentos de salario y hasta la banca gana... Y en esas estamos.



           La tercera aparición, más castiza, como en el Palmar, tiene que ver conque en este país no sabemos hacer la o con canuto, no porque seamos tontos, sino porque el que tendría que poner el canuto, el boli y enseñarnos, aunque luego sea para vender las obras maestras que garabateemos, prefiere colocar el dinero en yates, casinos financieros, casinos de los otros, cacerías... Cualquier cosa antes que ampliar la empresa y vivir preocupado como un pringado, en lugar de como un señorito andaluz, de los de toda la vida. Como resultado de esto aquí sobramos la mitad, y al igual que con los “cottager” irlandeses, nos pelearemos unos con otros por coger el último empleo que quede, aunque sea por un euro de salario.





          Como resultado de todo ello, los obreros cada vez vivimos peor. Y de nada sirve que tengamos cada vez más hijos, compremos en el rastro o volvamos al cocido... El capitalismo sigue implacable hasta su destrucción. Un botón o mejor tres, sirven de muestra: fíjate en los lectores de este blog: R. hijo de un tendero, pudo estudiar “teleco” y seguramente sus padres pudieron dar carrera a sus hermanos... ¿podría él hacer lo mismo con sus hijos? H. por su parte, empresario hijo de empresario: su padre también le dió carrera y todo lo que quiso, mientras acumulaba dinero, empresas, medios de comunicación... Hoy su hijo hereda parte del “pastelito”, ¿podrá dar a sus hijos lo mismo que recibió?... O el caso del que esto escribe: hijo de funcionarios, dieron a sus nueve hijos carrera y medios para preparar oposiciones... Hoy, para dar salida a nueve hijos, hay que ser Emilio Botín.

martes, 14 de junio de 2011

Deja vù


           Sensación de “deja vù” permanente. Sensación que deberíamos tener todos si no fuera porque, en este país, la Historia es “esa gran desconocida”(*): llueven críticas y abucheos a Izquierda Unida desde al aparato político-mediático-policial por su conducta de “laissez faire laissez passer” en la constitución de los Ayuntamientos y ya veremos si también en la Junta de Extremadura. “¡Están apoyando a la derecha!” braman desde las filas del PSOE, como si ellos no fueran también la derecha. "Vuelve la pinza de Anguita... ¡A Cayo Lara vas...!" La conducta de chivatillo escolar les imprime carácter para toda la vida.

              Bueno, pues esto ya lo hemos visto: tratar de implicar a la izquierda en las miserias de las guerras entre bandas "latinkings" o "ñetas" de la derecha y la burguesía ya lo tenemos muy visto(**): retrocedamos a los inicios de la Primera Guerra Mundial: la izquierda dividida: una parte apoyando los gobiernos imperialistas y burgueses ingleses y franceses en su lucha contra Alemania, porque, siendo parecidos, por lo menos, los primeros parecían más razonables. Otra parte de la izquierda, la que tenía valores, se negó a participar en la chanza: y no sólo fueron los comunistas... Gente como Bertrand Russell (noble inglés, nada sospechoso ni siquiera de ser de izquierdas), recoge en sus memorias como la policía le abrió la cabeza en una de las reuniones que convocaba en las iglesias en oposición a la guerra y como acabó con sus huesos en la cárcel. Más gente sabe cómo a Lenin, por su oposición a la guerra, que acabaría en el armisticio con Alemania en cuanto los Soviets tomaron el poder en Rusia, se le acusó de agente alemán, de estar pagado con “el oro de Berlín” y nosécuantas otras barbaridades a cuenta del tren blindado que, con salvoconducto, le trasladó a la capital teutona para las negociaciones de paz.
          El tiempo ha pasado, pero los principios son los mismos: todo el mundo reconoce hoy lo absurdo de esa guerra.

          Y todo esto, por supuesto, sin prestar atención a los detalles: en los municipios pequeños y medianos se vota a las personas: si IU se pone de perfil será por algo: aquí, al lado del “pueblín”, hay un municipio cuyo alcalde, del PSOE, falleció en el pasado mandato: lo normal es que le hubiera sucedido alguien con ascendencia en el pueblo, pero a la segunda de a bordo se le antojó ser ella misma la alcaldesa: consiguió encabezar la lista y entre querellas internas, perdió las elecciones: ahora pretendía  con los apoyos de Izquierda Unida lograr lo que no fue capaz en las urnas... En fin...

           Será que como tengo cinco dioptrías en cada ojo, no distingo con nitidez lo que hay al otro lado del río. Veo algo, como árboles que se mueven, y quizá, alguna diferencia de matiz, alguno más arrimado al agua... Ahora, de ahí a decir que son de izquierdas... ¡No hombre no! En la orilla izquierda es dónde estoy yo y, desde luego, de este lado no los veo. Pero de todas formas que me lo aclaren los de Izquierda Unida, por si en las siguientes elecciones tengo que ir pensando en buscar otra papeleta.
 


(*)Como estará de mal el asunto que baja la venta de libros de historia y suben la ventas de la llamada “novela histórica”: para que luego digan que los que manipulan la Historia son los nacionalistas. Si ya lo hacemos nosotros de propio intento.
(**) Es una variante del chiste que llevo contando durante años: al final entre la mierda y la basura se acaba votando a la basura, porque por lo menos, la basura no huele tan mal. Cada uno que ponga en las bolsas correspondientes la etiqueta que quiera.

viernes, 10 de junio de 2011

F.S.W.

            Lo siento. Llevo días intentando apartarlo de mi mente, pero no puedo. Es superior a mis fuerzas. Al final tendré que hacer el post sobre esto y exorcizar mis demonios universitarios: la foto es digna de verse. En fin, por ser fin de semana, haré un comentario "light", contaré una anécdota.

            Querido Profesor, me gustaría empezar diciendo "querido maestro", pero es superior a mis fuerzas, "no puedor, no puedor". Bueno, con profesor vas que chutas: Resulta que estaba un día con un grupo de unos cuantos alumnos (creo que era la revisión del primer parcial) y no sé cómo sale a relucir tu figura y me cuentan: "pues hay muchos alumnos de esta facultad que le votamos para que se marchara de esta Universidad". Y entonces lo comprendí todo: había sido un pardillo... porque recuerdo cuando, en alguna clase, explicaba que si de verdad querían votar a la persona (eran las elecciones europeas), que, por lo menos votaran al dramaturgo más conocido fuera de nuestras fronteras... recuerdo que entonces una alumna me dijo "di lo que quieras, yo pienso votar a Sosa"... Ahora lo comprendo y también comprendo su sonrisa... Lo que quería era verlo lejos... todos querían verlo lejos, especialmente las alumnas (es de comprender...). Bueno, Bruselas está bien...

             Pues, nada, Paco, sigue así. Emulando a los grandes oradores que en el mundo han sido: recuerdo que había un tal Vicente González Lizondo, de Unión Valenciana, que ya en 1.989 plantó una naranja en la tribuna de oradores del Congreso de Diputados. ¡Tú es que eres muy joven, e igual no te acuerdas! Pero yo, que soy como el Doctor Who, estoy aquí para recordarte que, ni en eso, eres original

jueves, 9 de junio de 2011

INTECO

            Pi, pi, piiiiiiiiiii, pi, pi, piiiiiii.... ¡Follón en el pueblín!, ¡Follón en el pueblín!... ¡Estalló la bomba informativa!: El INTECO(*), el faro vigilante de la seguridad y confianza informática "ejpañola", "jaqueao", ¡tacatán, tacatán, tacatán...! El Coloso en llamas.

          Se veía venir: Una institución más, creada para aparentar y "apesebrear", colocada sobre los cimientos más vulnerables, diseñada y ejecutada por los dos primeros cerditos del cuento, no podía resistir los soplidos del primer lobo que pasara por el páramo... ¡En fin! Pero la estructura herrumbrosa y quemada resiste: no en vano se creó para tener ocupados a algunos funcionarios por arriba (algún bello durmiente, esperando que la Princesa Soraya cuando gane el PP, le despierte con un beso) y dar a comer del presupuesto público a unas empresillas del tipo de las de Hank, sólo que éstas, en vez de poner "canutos" en las infraestructuras locales, los utilizan para hacer una O con ellos: eso sí, con el paintbrush, como dios manda.

            Son cosas que pasan, desde luego, en un sector, el informático donde, a diferencia de la Policía, los mejores criminales no están a sueldo del Estado: al final te pueden. Lo realmente divertido es ver las reacciones, las caras de miedo, las frases hechas, las ideas preconcebidas... Dentro de una semana todo olvidado y de nuevo a pastar.

            Tardaron  un par de días en colgar el Sambenito y otro par más en autojustificarse. En la primera parte del ciclo el Gobernador Civil de Castilla y León (lo siento, viendo al personaje, no me sale la denominación de Delegado del Gobierno) culpó del ataque a todas los patógenos de la red: hackers, pederastas... y veladamente "a los del 15-M". Faltó tiempo para que los digitales cazurrines pagados con dinero de la construcción y defensores acérrrimos de la pandilla que gobierna esta ciudad señalaran con el dedo a #spanishrevolution. ¿Las pruebas? El comunicado de los asaltantes diciendo que están hartos de los políticos y que éstos no han entendido nada: ¡ya está! ¿Critican a los políticos, no? ¡Son los mismos! Al día siguiente, El Diario de León (8/6/2011 edición en papel) llevaba a portada la misma acusación... ¡A joderse! O a montar los cañones de iones (y no digo más y lo digo todo).... Menos mal que no son del PP: si no los acusan también de ser de ETA.

              En la segunda parte de la semana laboral, el jueves, el INTECO decidió por fin dar su versión oficial de los hechos: y... pasménse todos: justificar su existencia basándose precisamente en sucesos como los ocurridos el domingo: la prueba de que se necesita una institución para la seguridad informática es que precisamente esa institución ha sido asaltada. El razonamiento no carece de lógica: si han robado hasta los calzoncillos al policía, debe ser cierto que hay una gran inseguridad ciudadana. Deben ser cinéfilos como yo: habrán visto "El Bronx, distrito apache" y se piensan que son cómo aquella comisaría en medio de un "tsunami" de delincuencia, sólo que en términos virtuales. Lo que ya tengo mis dudas es si los "quinquis" están dentro o fuera, sobretodo si se dedican a tirar a los inocentes del 15M por la azotea. "Of Course", en esta comisaría no dimite ni dios, faltaría más: si acaso habrá que aumentar la plantilla porque aumenta el trabajo: ahora tienen que cuidar de sí mismos. A mi más que a Paul Newman me recuerdan a la parábola del "médico, cúrate a tí mismo".
 
           Como son tan espabilaos estos informáticos con pesebre creo que andan tras una nueva pista: todos estos hackers se presentan con la mascarita de un tal Guy Fawkes, el católico que quiso volar el Parlamento... ya está claro... ¡Han sido los jesuitas!



(*) "Los ministerios/ cumplen muy bien su papel/ jamás te servirán de nada./ Las jerarquías/ dan cobijo al más cabrón/ nunca infravalores su fachada" La canción de Disidencia es la mejor definición de este Instituto de Tecnología y Conocimiento

miércoles, 8 de junio de 2011

Copago


            Por más visto que tengamos el truco, sus resultados siguen sorprendiendo a propios y ajenos. El poder de la propaganda, que convierte "mal en bien, tocino en velocidad"(*), convierte también a la víctima en verdugo. Al igual que la mujer maltratada cree que algo ha hecho para que la peguen, los corderitos de este rebaño se creen (les hacen creer, más bien) que ellos son los culpables de la crisis: no el capitalismo y su tendencia estructural al desastre, no el poder financiero, no los políticos sicarios del poder económico... No, no: en la nómina de culpables están los pensionistas, las amas de casa, los estudiantes, los mil euristas que viven de prestado y, ahora, finalmente, hasta los enfermos.

           Si se dice que vivíamos endeudados la culpa no es del capitalismo financiero que creó una burbuja financiera que colocaba dinero fácil en cualquier "risky business" , sino que la culpa la tiene aquél pringao que quería unas vacaciones en el Caribe y que las pagó a crédito, o en la Administración que decidió dar libros de texto gratis no teniendo para ello. Si se habla de que vivíamos por encima de nuestras posibilidades la culpa no es de los millones pagados para adquirir medios de comunicación, futbolistas, o para construir torres como las de Madrid... No, no: la culpa es de la viejecita que se le ha ocurrido irse a teñir las canas, o de aquél otro que se gastó no sé cuanto en una nueva dentadura postiza, si total ya no va a tener vida para amortizarla, por no hablar del currante que depués de 60 horas de trabajo limpiando pescado decide salir un par de horas con los amigotes a tomar unas cañas al bar... ¡Qué derroche! Si, finalmente, se comenta que es la avaricia ("greed") lo que acabó con la fiesta, no estamos hablando del 3%, las comisiones, el 10% de los Bonos Lehmann-Brothers, las SICAVS o la rentabilidad de la Banca Privada, las razzias de los "hedge funds". ¡No, hombre, no! El problema es que los pensionistas y funcionarios se habían vuelto codiciosos y querían que se les subiera el sueldo o pensión lo que sube la vida ¡Qué desfachatez! Si quieren subida será por su "productividad" que, ya se sabe, en ambos casos, es cero.

            La última "pildorita" la tenemos en forma de amenaza de “copago” en la Sanidad. Da igual que lleve años Vincenç Navarro explicando verdades como puños; basta que diga algo algún dúo cómico cuyos miembros ejercen como tertulianos o que hable un político putero para que el debate “se ponga sobre la mesa”: El gasto sanitario en España es insostenible da igual que las cifras que aporta el Profesor Navarro demuestren que en términos de PIB nuestro gasto sanitario está a la cola de la Europa de los quince (y seguramente de la de los trescientos también). 
  
           En España se gasta mucho en medicamentos: la culpa la tienen los viejecitos que trapichean con pastillas. Nada se dice del negocio de las multinacionales farmacéuticas ni de que el medicamento es la alternativa “de salud” más barata que existe: la otra, la buena consiste en aumentar el número de médicos, que dediquen más tiempo a sus pacientes, conozcan mejor sus patologías, les hagan un buen seguimiento del tratamiento… Todo esto es mucho más caro; es mejor decir en dos minutos que tienen insuficiencia urinaria y arrearles una receta del “sintrón”. Especialmente interesante el documental “de la dos” emitido el otro día que alertaba del excesivo coste que suponen las enfermedades mentales: total, nada que no pueda solucionarse a base de pastillas y un buen “electroshock”. Por si todo esto fuera poco ¡Rusia es culpable!, según el lema que se escucha actualmente en el “candelabro” mediático: sustitúyase Rusia por autonomías y ya tenemos al asesino: todo se gestiona peor, es más caro, más ineficiente si se hace por una Comunidad Autónoma, la causa de que este país se disuelva en lo político, lo económico y lo militar. Muy bueno el chiste de que gracias a las Autonomías la Sanidad se multiplica por diecisiete: es lo mismo que yo pienso cada vez que llevo al crío al pediatra: a qué viene diecisiete pediatras metidos en la misma consulta, cuando con uno o un par de ellos a lo sumo sería suficiente.

             Sí, amiguitos, la Sanidad es cara “de por sí”, no porque se abuse de ella. Pero puestos a criminalizar a las víctimas, adoptemos el sistema de “copago”. Y como siempre que llegamos a este problema planteo en clase cómo gestionar el sistema: porque el nombre ya lo tenemos, “copago”, suena bien, una especie de coito mercenario, o de irse de copas “a patxas” como se prefiera, pero… ¿Cómo lo hacemos?, ¿quién pone la cama y todo lo demás?

            Bueno, bueno… varias soluciones, a discutir en clase: el problema primordial es lo que los economistas finos no sé como denominan, pero que, en mi pueblo se diría que es el problema del collar y del perro: ¡A ver si nos va a costar más el collar que el perro!

             En mi opinión el sistema de más fácil gestión del copago es el de poner en las puertas de las consultas del doctor, manillas de esas que hay en los váteres de la estación: se mete una moneda, se gira el pomo y la puerta se abre y ya pasas al despacho del médico. Lo que no sé es por qué esta propuesta no goza de gran aceptación.

            El sistema, al parecer más extendido, es el que siguen ciertas compañías aseguradoras: te venden unos talonarios de tickets que luego vas entregando en cada acto médico. Eso y sus variantes (monedero electrónico, tarjeta sanitaria prepago) ya conllevan un coste de gestión que será o no superior al ingreso que se obtenga en función de lo que se pida por acto médico(*). En cualquier caso dirán, da igual, lo importante es el consumo excesivo que se modera, pero, ya que nos ponemos, empezar palmando dinero… ¡pues no sé! Hay que tener en cuenta los costes del “prepagamento” para el paciente, la custodia de los tickets especialmente delicada en el caso de enfermos de Alzheimer (por hacer un poco de humor negro), la necesidad de llevarlos siempre contigo, pues nunca sabes cuándo ni dónde te va a dar el jamacuco…

        Bueno, pues vamos a otra vía: pongamos cajeras en los hospitales y consultorios: bien a la entrada,  bien a la salida, como en la cafeterías de El Corte Inglés. Esto es algo más barato, pero existe el problema de que si llega alguien desangrándose y sin “cash” deberíamos dejarlo morir a la puerta del sanatorio. Voy a ver si tengo a mano el móvil de Michael Moore para avisarle, porque aquí va a poder rodar escenas que harán parecer  la pierna de Sicko un adorno de Navidad.

        Vale, pues nada, cobramos a la salida: y al que no tenga o no quiera pagar le tomamos los datos y lo mandamos “a ejecutiva”: y ahí tenemos a la Agencia Tributaria dispuesta a cobrar uno, dos o tres euros: providencia de apremio, diligencia de embargo… Lo dicho un pan con unas hostias.

          Vamos, que no hay manera de implantar eso del copago. No si ya lo decía Stiglitz en su manual sobre el Sector Público: es más caro implantar el sistema, que el ahorro de costes que supone: porque esto del sobreconsumo…  Sin ir más lejos, al precio que está la gasolina, asombra la cantidad de “canis” y “chonis” que todavía salen “de paseo” a enseñar el Seat León tuneado… 

          Me da que el consumo excesivo no se corrige tan fácilmente: hay que subir el listón más alto, más, más arriba… ¡Ahí! Donde la gente no lo pueda ya pagar: ese el mejor precio para evitar que las cosas se derrochen.

(*) “Unas buenas inversiones en campañas de publicidad/ convierten mal en bien/ y tocino en velocidad. Estamos en manos de unos cuantos miserables/ lo que quieren que vistas/ lo que quieren que hables”. Gracias, Reincidentes.
(**) Pero pueden servir de referencia los carteles que en las mercerías anuncian que para ventas inferiores a tres euros no se admite el pago con tarjeta.

lunes, 6 de junio de 2011

Los Tres Caballeros


            Gana Humala. En España su victoria pasa desapercibida, empañada por el enésimo triunfo de Nadal en París. ¡Cuánto le debemos al deporte, sobretodo en este país!¡Cuántas revueltas y derramamientos de sangre se han evitado al coste de inclinar la cerviz ante lo accesorio! De Perú los españolitos más finos conocen el ceviche... los demás ni eso.

            Dura campaña, cuyos ecos distorsionados han llegado hasta aquí: ímprobos esfuerzos de las "barras bravas mediáticas del neoliberalismo" por hacernos ver que Ollanta no es más que otro Chávez, Castro o Morales, que,  para ellos, igual da (*). Lástima de que, en el último momento se descolgara Vargas Llosa, para pedir el voto al líder "nacionalista" antes que ver de nuevo gobernando Perú a una banda  de criminales. A los del grupo PRISA les pilló por la espalda, pues tienen al Premio Nobel en nómina. Los demás no sabían qué decir: al final resulta que al pobre Mario le pudo el rencor contra Fujimori frente a su sentido de estado y responsabilidad.

          A toro pasado sólo quedan las descalificaciones: Francino preocupado de si no estaremos ante un nuevo Hugo, maldición que en América del Sur se extiende como la peste. En sus tertulias, los "progres" de aquí enseñan lo que es un izquierdista "bueno" (Lula) y lo que es un izquierdista "malo" (Chávez), o, incluso muy malo (Castro). De Cristina no dicen nada: el odio es personal; les chafó sus sucios negocios en Argentina, pero por otro lado "canta" demasiado que la comparen con Fidel o Evo: para ella simplemente desprecio: es una corrupta, una potra desbocada, ya lo decían los cables de "güikiliks". Para las tertulias "fachas" (la inmensa mayoría de las de este país), no hay distingos: todos esos líderes americanos son fusilables o, en su versión más moderada golpeables. Y si algún "curilla" quiere ponerse del lado de revolucionarios como Zelaya  (recomiendo vivamente la entrevista a Monseñor Santos (obispo nada menos) en Honduras, emitida por el único informativo serio  de este Estado "más voces" el pasado viernes), también habrá balasera para ellos. "Progres" y "fachas" amenazan: Keiko era la candidata de los mercados, ¡Vaya sorpresa! Si ya sabemos que todos los gangsters del mundo forman una gran "famiglia".

            Lo más gracioso es que estas payasadas de la Madre Patria no llegarán nunca a "reirlas" los propios interesados: América del Sur está demasiado lejos de España. A estos "sudacas" además los españolitos los miramos por encima del hombro, como razas y pueblos subdesarrollados: el "porquénotecallas" no es más que la síntesis de cómo vemos desde nuestro país a esos pueblos a los que saqueamos, violamos, exterminamos y finalmente despreciamos.
 
          En mis recientes quehaceres comentaban los "altos lacayos" de las empresas multinacionales españolas la pena que da ver cómo, con la de paro cualificado que hay en España, nadie quiera trabajar (para ellos se sobreentiende) en "Hispanoamérica": ofrecen buenos sueldos, aún mejores porque en esos países se come por nada y no se pagan impuestos, trabajo estable, no hay problema con los idiomas... Además, dicen, el español allí está bien considerado, porque, al respectivo, está más formado(**), es más disciplinado y trabajador que el indígena. ¡Y ni aún así se cubren esas vacantes! Desprecio, cuándo no desconocimiento absoluto de las oportunidades de conquista que ofrece el cono sur: y en su lugar todos deseando ir a hacer un Master en USA, a darle al "inglispitinglis", aunque sea para acabar vendiendo supositorios en un "boots".

            Y en eso coincido con esos "mandamases": el desprecio de este país hacia América del Sur es soberbio, rayando en lo delictivo. La gente de aquí no sabe nada de ese subcontinente, ni qué Estados lo forman, ni quiénes los gobiernan: a los españolitos les suena igual un peruano que un boliviano que un venezolano: todos acaban en "ano", que es precisamente, después de la polla, el órgano  más empleado para pensar  "aquí en Madrid", quiero decir, en este país.

            Llevo años señalando que la América no yanqui es actualmente la bandera de lo que será la izquierda y el progreso en los próximos siglos: los modelos de gobierno que allí se intentan, con mejor o peor fortuna, nos dan ciento y raya a los europeos (y especialmente a los celtibéricos). Han sabido desarrollar una verdadera izquierda muy distinta de la caduca y corrupta socialdemocracia que padecemos en estos lares. 

          Ni siquiera los congregados en la Puerta del Sol me hacen cambiar de opinión: creo que el futuro de la democracia real está allá, no aquí. Por eso sigo mirando a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia... También a Brasil, Argentina y Uruguay (creo que hacen lo que pueden y lo que les dejan). Y ahora, uno más:  Perú... Y en el 2.012...¡A por México!

(*) No sé a qué, además gastan aquí tantos esfuerzos: si nosotros no votamos en sus países: y si lo hiciéramos el resultado está claro: Uribe "dusspuá", Chávez "al paredón". ¡Qué bien adoctrinados nos tienen!
(**) Escuchaba por casualidad una conversación en un autobús de la EMT. Una venezolana comentaba a una amiga cómo en su país el tener estudios universitarios se consideraba una subida en el "estatus" social, porque sólo están al alcance de una minoría  y cómo muchos padres se esforzaban con todo lo que tenían en mandar a sus hijos a la Universidad. ¿Les suena la canción?