"El Ejecutivo del Estado moderno no es más que un Comité que administra los negocios comunes de toda la burguesía" (K. Marx y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista).

viernes, 26 de octubre de 2012

PSOE año 0


        En fin, me mandan esto, que lo veo interesante y lo publico:

        Parece evidente que, tras las últimas citas electorales, el PSOE no ha logrado recuperar la confianza de sus votantes. Es posible que otras fuerzas políticas (incluso entre las que se proclaman vencedoras) tampoco lo hayan hecho, pero su problema queda disimulado con una victoria que se superpone a una pérdida real de votos. No es el caso del PSOE donde se aúna la derrota con la pérdida de votos lo que no permite negar, retrasar, ni maquillar el problema.
        El camino que por algunos se traza hacia la desaparición, la irrelevancia o "pasokización", siendo un peligro, NO ES INEVITABLE; lo será si no se toman las medidas necesarias para un enérgico cambio de rumbo, si se continúa "como si tal cosa": entonces llegará un momento en que la catástrofe SÍ sea inevitable. La experiencia de los últimos años debería ser suficiente para darnos cuenta, a toro pasado, de los errores que se cometieron cuando ya difícilmente pueden ser solventados: debemos romper esa tendencia y, por primera vez en mucho tiempo atajar los errores en el momento en que se producen antes que llorar por la leche derramada cuando el cántaro se ha roto y no es posible recomponer los pedazos.

CRÍTICA: ¿por qué hemos llegado a esta situación?

        No podemos cebarnos en la crítica (autocrítica) pero tampoco podemos despachar de un plumazo todo lo que ha pasado en los últimos años, o peor aún, convalidarlo, asumirlo o incluso presumir de ello: frases como "estamos orgullosos del legado zapatero", "reivindicamos la herencia de los últimos gobiernos"... deben desaparecer del argumentario: no nos favorecen en nada y hacen revivir en el electorado (ese que está sufriendo las duras consecuencias de la crisis) la rabia y frustración contra los que, errónea o acertadamente, identifican como la causa de sus males.
        Se reconoce AHORA que el error estuvo en que el Presidente del Gobierno se arrodilló ante los dictados del capital en mayo de 2.010, lo que inauguró una etapa de recortes, que el PP no ha hecho más que continuar y aumentar con sadismo. Efectivamente, traicionar al votante que había puesto la confianza en un partido que, durante más de un siglo, ha intentado (lo poco o mucho que ha podido) en mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos, es, por supuesto, UN ERROR: como tal debe ser asumido, en la medida que asumirlo no nos perjudique aún más: en ese caso, internamente tendremos que seguir asumiéndolo y conviviendo con él, aunque, de cara a la galería, corramos un tupido velo.
        Pero la causa de este error, o el error (o errores)  más grande no fue ese: el error empieza en el XXXV Congreso del PSOE cuando se da entrada, a lomos de un caballo blanco, a un sector ideológico que nunca debió tomar las riendas del partido: el neoliberalismo, traido de la mano de Clinton o Blair, camuflado con nombres como "tercera vía" o similares y contradictorio, como luego se ha visto, con la ideología de un partido socialdemócrata. Quizá esos errores eran inevitables y sucedieron en todos los demás partidos de Europa (SPD en Alemania, Laboristas en el Reino Unido), quizá hubiera sido igual, o peor, si hubiera ganado el otro candidato a Secretario General, porque seguramente los huevos estaban distribuidos en las dos cestas; pero lo cierto es que el control neoliberal del PSOE se comportó como cabía esperar en cuanto se accedió al Gobierno: manteniendo políticas de privatización, procíclicas, antikeynesianas y especulativas en la fase próspera del ciclo económico y contractivas, de ajuste, recorte y sufrimiento en la fase adversa. Puesto que la (mayor) parte de la crisis y, sobretodo de su deriva hacia la destrucción, la tiene el neoliberalismo, es lógico que un partido que ha sido manipulado por el pensamiento neoliberal, pague, en este caso en votos, las consecuencias.
        Pero el control neoliberal del partido generó, de forma colateral, otro problema: al haber llegado al poder una minoría (puesto que la gran parte de la militancia socialista NO son neoliberales), era preciso transformar el partido de forma que esa minoría no pudiera ser expulsada del cuadro de mandos. Este no es un problema específico de los neoliberales (podría haber pasado con cualquier otro grupúsculo que hubiera accedido a la dirección del partido), sino de cualquier grupo minoritario que accede al poder de una organización: debe tomar drásticas medidas para poder permanecer en el poder todo el tiempo que sea necesario. La mayor amenaza de una minoría que ha tomado el poder es la DEMOCRACIA INTERNA, por lo que, desde el principio, la dirección del partido se lanzó a destruirla, lo que consiguió con éxito, a pesar de que uno de los rasgos seculares del PSOE, antes de la llegada de Zapatero era precisamente ese: el de la democracia interna.
        Fin de la crítica, paso a las soluciones.

REGENERACIÓN: Limpiar, reparar, conservar y mejorar.

        Son dos cosas: la ética (lo de dentro) y la estética (lo de fuera). Las dos son importantes, probablemente ninguna es más importante que otra, a condición de que las dos existan y estén igualmente desarrolladas: la estética sin ética es pura banalidad (a la que, por cierto nos ha acostumbrado la dirección del partido) y la ética si estética se convierte en un críptico moralismo, encerrado frente a la sociedad, absolutamente inútil, aunque muy gratificante en el fuero interno del rumiante.
        Cambiar la estética del partido es lo más fácil y, a la vez, lo más difícil: es fácil de decir pero es difícil de ejecutar porque se cuenta con la RESISTENCIA de las personas afectadas. Hay que "limpiar" el partido de personas "indeseables" es el mensaje brusco que se traslada cuando lo que realmente se quiere decir es que hay reordenar la presencia de las personas de forma que puedan ser la cara del partido aquéllas (si las tenemos) que generen un mayor acercamiento con el electorado. Como luego diré, en este partido nadie sobra (excepto los corruptos, condenados legalmente o beneficiarios de dudosas indemnizaciones millonarias) y "limpiar" no debe ser sinónimo de expulsar sino de distribuir tareas de la forma que se puedan lograr los objetivos (luego los veremos al hablar de la ética) que pretendemos.
        Las caras que deberían ser reemplazadas por otras deben ser las que más ofenden al electorado, sea con razón o SIN ELLA. Nadie conocemos en profundidad al otro (ni siquiera a nosotros mismos) pero continuamente juzgamos y prejuzgamos a los demás: es normal que el electorado (una suma de seres humanos al fin y al cabo) actúen de la misma manera y de nada sirve realizar una tarea pedagógica para hacerles ver que la imagen que tienen de determinados compañeros (Pajín, Jiménez, Zerolo, Rubalcaba, Chacón, Valenciano, Blanco...) no es la correcta sino la deformada por su falta de interés en conocerlos más y por la machacona propaganda de los medios de comunicación fascistoides (que los son todos): eso es misión imposible y, aunque sólo sea en el mero orden práctico, resulta más barato y sencillo presentarse como algo nuevo con nuevas caras.
        Eso no quiere decir que se deba expulsar, prescindir o apedrear en la plaza pública a los "desgastados": al contrario, habrá que mimarlos, arroparlos, protegerlos, encomendarles nuevas tareas aprovechando su experiencia de haber estado en la primera línea... pero eso lo haremos en el calor del hogar, de forma que el elector no perciba una continuidad sino el encomiable sentimiento de piedad y respeto fraternal, por mucho que hace tiempo que no te lleves con tu hermano.
        Pero la estética no acaba aquí: el votante percibe que cambies lo que cambies todo va a seguir siendo igual, que todos los políticos van a lo mismo ("al turrón") y que el que llegue va a ser igual que el anterior. Tienen esa impresión porque están hartos de ver, "en las cosas pequeñas" (en la agrupaciones locales, en los Ayuntamientos) a un montón de compañeros preocupados únicamente de obtener su sustento, precisamente de la vida política. Este conjunto de paniaguados debe ser también "limpiado", en el sentido no de "purga" sino de reasignación: nadie puede tener como finalidad en el partido vivir a costa de la política (aunque, evidentemente, nadie puede morirse de hambre por dedicarse a la política o ser rico para dedicarse a la política); por eso, en un primer momento, y con carácter ejemplarizante (estética) deberíamos mostrar caras en todos los niveles de personas que NO viven de la política, sino de otras fuentes, a ser posible de las consideradas socialmente respetables (mal nos valdría un banquero o un constructor): esto debería aplicarse desde la Ejecutiva nacional hasta la agrupación más insignificante y debería ser condición imprescindible para acceder a cualquier cargo contar con experiencia profesional fuera de la política.  En estos momentos hacer esto supone una ventaja importante porque habida cuenta de la pérdida de poder en todos los ámbitos, la necesidad de personas plenamente dedicadas a la política disminuye, por lo que es posible contar (si los tenemos) con efectivos que puedan compatibilizar la vida política con la profesional, es decir "a coste cero" para las arcas públicas, algo que se puede VENDER muy bien ante el electorado y que no es simplemente una apariencia: es algo a cultivar en el futuro como una alternativa frente al político profesional. Finalmente aporta una ventaja añadida: las nuevas generaciones, aquí llamadas simplemente juventudes, hoy tan parecidas las unas a la otras (quizá sólo se distingan por el color de jersey o el corte de pelo),  verán que no hay la posibilidad de hacer carrera política desde abajo, como un chusquero, medrador u opositor a política: que las armas, escudos y bagajes hay que ganárselos en el mundo real y que cuando se tiene algo que ofrecer es cuándo hay que venir a la política a ofrecerlo como un acto de solidaridad y compromiso.
        Regenerar las ideas es lo más complicado y a la vez lo más fácil: es difícil porque no sabemos lo que queremos, pero es fácil porque, si lo supiéramos, sólo habría que escribirlo en un papel: después de todo el papel lo aguanta todo... Otra cosa es llevarlo a la práctica. El problema es que no sabemos lo que somos y lo que queremos. Saber lo que somos es fácil por antagonismo: no somos el PP, no somos alemanes, no somos la Iglesia Católica ni los guerrilleros de cristo rey. ¿pero sabemos lo que es ser, por ejemplo, socialista?¿y socialdemócrata?¿o socioliberal?¿o incluso democristiano? Creo que no: tenemos vagos conceptos, muchas veces asociados a derechos y libertades civiles (defensa de los homosexuales, las minorías étnicas, derecho al aborto) pero sin concretar un armazón y ¡ay! lo que es peor, sin ninguna estructura económica. Y eso es lo sorprendente porque todos los términos por los que nos definimos (empezando por "socialista" y siguiendo por "obrero"), son términos económicos: hemos empezado cediendo esos conceptos a los "listos" del partido, los MAFOs de turno, con máster en USA e inglés fluido, porque para nosotros eran demasiado complicados. En sus orígenes este partido estaba formado por fundidores, ferroviarios, maquinistas, tipógrafos... reunidos horas para entender y que les explicaran conceptos como la plusvalía, las relaciones de producción, la reproducción simple y ampliada de mercancías... tratando de entender ( y entendiendo) cuál era la causa, causa económica por supuesto, de sus desdichas y cómo podían hacerla frente. Hoy todo eso se ha perdido y ha tenido que venir a visitarnos una durísima crisis económica para que volvamos la vista hacia lo realmente importante: la economía, estúpido, la economía... Y ahora nos encontramos con que en esas lides somos ANALFABETOS. Sorprende ver que otras asociaciones (civiles, no políticas) se han dado cuenta, como ATTAC, y tratan día a día de formar a la gente en el conocimiento económico, de una economía, por cierto, distinta a la dominante, al pensamiento único, al que, triste es de reconocer, el PSOE, o al menos su direccción, se ha entregado y se sigue entregando.
        Esa tarea de "recarga de pensamiento económico" hay que llevarla a cabo y con el tiempo nos llevará a saber de verdad qué es lo que queremos. Pero MIENTRAS TANTO tenemos que presentarnos al electorado en términos negativos: debemos ofrecer algo DISTINTO: distinto a lo que ofrece el PP, los mercados, la Unión Europea, Merkel y SOBRETODO distinto a lo que ofrecía el PSOE  desde hace un par de años para acá: y lo distinto es claro: NO A LAS POLÍTICAS DE RECORTES Y REDUCCIÓN DEL GASTO PÚBLICO.  La implementación práctica de esto es complicada pero no imposible: habrá que plantar cara a los mercados, a la Unión Europea, denunciar la deuda pública ilegítima, amenazar con dejar el euro... lo que sea y por muy radical que sea DE MOMENTO no nos tiene que preocupar, porque no estamos gobernando: pero sí es imprescindible POSICIONARSE COMO ALTERNATIVA RADICAL A LO QUE HAY, aunque sin concretar, con la finalidad de que, si finalmente, algún día la sociedad vuelve a depositar su confianza en nosotros, nosotros tengamos un mandato claro de qué es lo que querían los españoles: UN CAMBIO RADICAL, que ya pelearemos por ello con toda la fuerza que podamos: ese, y no la traición de 2.010, es el mejor servicio que podemos prestar a este país.

AMPLIAR LA BASE DEL PARTIDO:  un partido con más gente conviviendo más en democracia.

        El partido se ha profesionalizado y cualquier persona "del exterior" (es decir de la sociedad) con legítimo interés por la política siente repugnancia por entrar en él: eso es lo que hemos construido: un estercolero dónde sólo se arrima el que puede sacar algo. Eso es algo que hay que cambiar. Todo el problema no está dentro, también está fuera porque es un mal cada vez más común la pertenencia a las organizaciones como "consumidor" o "cliente": estoy en ella en cuánto me satisfacen una necesidad, me complacen o hacen el producto que a mí me gusta: si no me gusta, me voy. Ese que es un mal externo que hace a las personas egoístas e individualistas, incapaces de participar en un proyecto común si no es al cien por cien "su proyecto" es un problema con el que en las sociedades actuales tenemos que lidiar. Pero más allá de eso tenemos que romper el sectarismo interno no sólo abriendo las puertas del partido a la sociedad sino invitando a la sociedad a que entre en el partido. La actitud debe ser activa: no basta con decir "aquí estamos", hay que salir a captar.
        ¿Y qué podemos ofrecer? Lo único que se puede y debe ofrecer es ser cauce que canalice los intereses políticos (las ganas de intervenir y transformar lo público) de las personas que tengan esos sentimientos. Esos intereses prosperarán, serán compartidos, se asumirán, modificarán... o no en función de las opiniones de la mayoría, pero habrán sido escuchados, debatidos, criticados... Una de las cosas que tenemos que aprender del 15M es que, por debajo, late una necesidad de SER ESCUCHADO: no se trataba (o no solo) de cambiar las cosas; se trataba de que se viera la indignación, de que se pudiera hablar y discutir sobre otras cosas (asambleas), en definitiva, dar a saber al resto de la sociedad que existían y que querían ser tenidos en cuenta: "ser tenido en cuenta" es un concepto muy importante, que no tiene que ver con la aceptación o rechazo de la totalidad de lo propuesto, sino con saber simplemente que se está ahí, que se es consciente que se está ahí, y que se valora su actitud PRECISAMENTE por estar ahí.
        Precisamente por eso decía anteriormente que "nadie sobra". Nadie sobra en el partido (ni siquiera los neoliberales, pero tampoco sobrarían los comunistas: poca gente sabe que el Partido Comunista de Estados Unidos se disolvió para formar parte del Partido Demócrata en el que hoy permanece): todo el mundo tiene que estar ahí, ser tenido en cuenta, para que, finalmente, de forma DEMOCRÁTICA entre todos decidamos cuáles deben ser nuestras líneas de actuación. Esa es precisamente la falla actual de nuestro partido que afecta desde la corteza hasta el núcleo: la falta de democracia interna. La democracia interna, destruida por el zapaterismo, no puede ser recuperada de la noche a la mañana pero es necesario revivirla si se quiere construir un partido que la gente con interés (los del 15M) vea como un instrumento dónde actuar y no como un lastre más o una cueva habitada por chorizos. Recuperar la democracia interna, conviene decirlo, no consiste en transformar el partido en un partido asambleario, pues las manipulaciones y errores no desaparecen por adoptar esa fórmula; en ese sentido el 15M es una demostración palpable de qué es lo que no hay que hacer.
        En la tarea de captación hay que empezar a recuperar la gente que estuvo en el partido y lo abandonó (algunos conservan incluso el carnet en un cajón): no lo abandonaron por falta de interés político o por quehaceres domésticos o profesionales: lo abandonaron porque no le satisfacía, porque vieron en lo que se había convertido/prostituido y ya no querían estar en él... Y se han dedicado a seguir actuando "políticamente" (en interés de la "polis") en otros foros u organizaciones. Despliegan por tanto una energía transformadora que debería ser (y de hecho lo es) coincidente con nuestras ideas pero que se desperdicia por "malos entendidos" o quizá porque, simplemente, les hemos fallado. En mi militancia en ATTAC es sorprendente ver la cantidad de estos "restos de naufragio" que continúan activos, realizando tareas solidarias y de difusión de la justicia social y que, en su día, pertenecieron al PSOE, pero que lo abandonaron porque aquello se había convertido en otra cosa. No voy a censurar lo que podría ser una cobarde actitud de abandono de lo que es mío similar al padre que abandona una familia, su familia desestructurada en vez de luchar por arreglarla, pero lo ciertos es que no se trata de uno, de diez ni de cien casos... ¡Son legión! Y esa legión de verdaderos militantes interesados por la política y no por el garbanzo, deberían ser recuperados.

TERRITORIALIDAD: El concepto de España.

        El debate sobre el modelo territorial es una buena engañifa del poder económico para distraernos de los problemas de clase, de la opresión que ejercen sobre los trabajadores. Creo que no debemos perder un segundo en estas discusiones por varias razones: en primer lugar porque son una maniobra de distracción. En segundo lugar porque el modelo actual jurídicamente es tan férreo que por más amenazas apocalípticas que se lancen no se puede alterar. Entonces ¿para que distraer tiempo y recursos en ello? El partido tiene, simplemente que "pasar" de estos temas, pero no ofrecer ni apoyo al modelo existente ni proponer modelos alternativos. Ni siquiera el modelo "federal" es asumible ni debe ser puesto sobre la mesa: en primer lugar porque no es asumido por la mayoría de las fuerzas en presencia que lo pueden implementar, en segundo lugar porque se confunde con otros modelos, es imposible de vender a un electorado y por virtud de la confusión se nos van a pegar lo peor de cada parte (será unitario para los soberanistas y será independentista para lo nacionalistas españolistas); en tercer lugar (y esto es una línea sobre la que cada vez se discute más) porque no es un modelo de avance en lo social, sino más bien de todo lo contrario (un federalismo europeo es posible que traiga más injusticia y desigualdad). La contestación a las provocaciones debe ser clara: a la clase trabajadora, la estructura organizativa de los estados capitalistas NO LA INTERESA: ni vive mejor o peor de una u otra forma, ni la solucionan sus problemas, que son de base económica (de reparto) y no administrativa.
        Esto implica asumir determinadas consecuencias que, de hecho y tras las elecciones autonómicas de País Vasco y Galicia, ya se han producido: en territorios dónde las ideas nacionalistas se anteponen a las ideas de justicia social, esas ideas servirán de banderín de enganche para opciones de derecha en apoyo de las clases dominantes y de banderín de enganche también para otros partidos de izquierdas que, sin esa bandera serían irrelevantes. Esto hay que asumirlo y se dará en determinados territorios y en determinado tipo de elecciones: en las autonómicas, pero no se dará o no tiene por qué darse en elecciones locales si el candidato es relevante (y no un paniaguado) o en las generales, si se percibe que la influencia de estos partidos es menor que la que resultaría de votar nuestra opción: y aquí está la madre del cordero: ofrecer ese cauce de satisfacción de los intereses del votante en los niveles políticos en los que podamos darlos y favorecer una política de alianzas con las opciones que EN LO SOCIAL Y NO EN LO NACIONAL, nos sean más cercanas. La política de alianzas del PSOE hasta la fecha ha sido infiel a esos principios y esa factura es la que estamos pagando ahora: nada que objetar en cuanto a anteponer lo social a lo nacional en pactos como el "tripartito" en Cataluña o el "bipartito" en Galicia: si nos damos cuenta ambos proyectos fracasaron por otras razones: por la corrupción y por la falta de avances en lo social propiciados por un PSOE que, hasta ahora, ha funcionado como una marioneta neoliberal. Probablemente si se hubieran corregido ambos problemas (menos corrupción, sobretodo en Galicia, y más avances sociales) los dos proyectos hubieran sido exitosos (de hecho en Cataluña el tripartito aguantó dos legislaturas). Inconcebibles han sido el resto de las alianzas, empezando por la histórica (desde tiempos de González) y ominosa con CiU, un partido que, por encima y más que nacionalista, es el brazo armado del capitalismo y burguesía catalana: pactar con ellos es traicionar lo social y lo nacional. Igual pasaría si se pactara (como ya se hizo) con el PNV. Tampoco se entienden los pactos con el PP, anteponiendo lo nacional a lo social en Navarra y País Vasco.

REFUNDACIÓN:  la palabra maldita.


El PSOE debe refundarse. No es necesario, sin embargo que esa refundación se haga con "alarde" de refundación. Es posible incluso negar la condición de refundación practicando "de facto" una refundación. Incluso es aconsejable, porque un partido con más de 100 años de historia no puede desaparecer, ni mucho menos cambiar de siglas: eso sería la debacle. AP lo hizo porque era un partido joven y de derechas y la derecha obra siempre a conveniencia, sin respeto a la bandera, la patria, la tradición o a los ancestros, si no la conviene.  Hay que operar como la Iglesia Católica: si queremos refundarla, abramos un Concilio Vaticano II. Esa debería ser la vía: aprovechemos la "imagen de marca" que nos favorece, sobretodo porque nuestros mejores militantes y dirigentes fueron los de los primeros 50 años de partido y no los actuales,  cambiando todo el interior, al estilo de estas rehabilitaciones urbanísticas en las que lo único que queda en pie es la fachada. Pero todo lo que hay "hacia dentro" o simplemente lo que no vale o ya no vale debe ser arrojado fuera, atrayendo hacia dentro todo lo que hay fuera y merece la pena, cambiando además todo lo que puede dar la impresión (aunque no sea cierta) de podredumbre o de errores pasados. En fin poner en marcha todo lo que he dicho en las líneas anteriores.


        Entonces, y sólo entonces, quizá y sólo quizá, podamos salir del túnel antes de que sea... demasiado tarde.

13 comentarios:

  1. Muy buen análisis.
    Pero no realicen tareas PEDAGÓGICAS (Ciencia/conocimiento que trata la educación,
    ¿qué van a hacer un análisis sobre como se enseña política en los institutos de España o quizás elaborar una teoría sobre el aprendizaje colaborativo en el seno de los comités locales? realicen tareas DIDÁCTICAS.
    La pedogogía es cosa de los pedagogos, el resto de los mortales enseñamos y aprendemos, pero en general no nos dedicamos a "reflexionar" sobre el mundo de la docencia y discencia.
    Perdón, pero es cansino oír a tanto político que se dedica a la PEDAGOGÍA.

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  2. Para avanzar, regenerar, revolucionar, canviar,... hay que tener, (1) voluntad para hacerlo, (2) una comprensión certera del terreno que se pisa y (3) la voluntad para girar el timón en la dirección correcta a riesgo de sufrir un motín. El PSOE no cumple ninguna de las tres, ni veo razón alguna para que la cumpla a medio plazo.

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    1. a medio plazo lo que viene es el anticristo...

      tres cuatro meses mas o menos...

      si llego a saber esto hace 10 años... a fugir¡¡

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    2. jojojojo para que os lo tomeis a risa...

      s RT Actualidad / Sociedad http://es.rt.com/eVe Una madre colombiana teme estar criando a un verdadero 'Damien' Está asustada por las capacidades malignas de su bebé de 4 semanas de edad

      Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/57364-madre-colombiana-teme-criando-verdadero-damien

      La familia, que vive en las afueras de la ciudad de Santa Cruz de Lorica, municipio de Córdoba, se enfrentó a una situación extraordinaria: el recién nacido no solo se pone erguido y camina por la casa, sino que también se esconde en diferentes lugares, ríe con malicia y tiene unos ojos “intimidantes”. En una entrevista a la emisora de radio colombiana RCN, la madre afirmó que su hijo “camina como un adulto, a veces se oculta debajo de la cama, en una maleta, en la lavadora o en la nevera”.

      Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/57364-madre-colombiana-teme-criando-verdadero-damien

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  3. Una pregunta que me hago desde hace días haber si me la responde alguien:
    ¿Por qué el votante del PSOE prefiere abstenerse, haciendo que el PP consiga mayorías absolutas por la diferencia en la proporción de votos entre el PP y los demás partidos (PSOE, IU, etc), y no vota a su izquierda (IU u otros)si se supone que piensa que su partido le ha traicionado con los recortes (Zapatero a partir de 2010)? Además pensando que IU no es nada super radical ni revolucionario. O alternativamente podrían crear otro partido si no les gusta IU. La política suicida de los votantes del PSOE no la entiendo. A lo mejor es que no tienen nada de izquierdas como se le supone (Pero esto es una idea mía). Gabriel

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    1. Votar a IU es, en el ámbito de la izquierda, como votar a Falange en el ámbito de la derecha.

      Y algunos, entre los que me cuento, se tienen prohibido votar a partidos de corte totalitario, se pongan el collar que se pongan.

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    2. Es usted el tipico anticomusta, victima de la guerra fría. Solo hace falta ver su blog, Rema y CALLA. Sobre todo CALLA (Apelando a la puñetera mayoría silenciosa y cobarde a la que también apela Rajoy). Y dice que usted no es totalitario. Es usted un cabrón liberal capitalista. Yo soy Ingeniero Industrial y estoy en paro desde hace 3 años y me viene usted con que me calle y reme (¿Donde voy a remar, HDGP?). Vayase usted a la mierda. Aquí habrá una revolución y ustedes serán barridos porque forman parte del problema y son la clase opresora que no tiene piedad de nadie por conservar su poder. Además no ha entendido nada de lo que yo planteaba en mi pregunta. Gabriel

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  4. Gracias por enseñarnos las interioridades de un partido. No me extraña que sean de consumo interno, a cualquier ciudadano desmoralizaría un texto de refundación que admite no tener alternativa económica para el país, excepto el oponerse a los recortes "por cosmética".
    Me permito dar una opinión como catalán de izquierdas; aclárense con el tema del derecho a la autodeterminación, sobre todo para no desorientar al votante del PSC.

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  5. ¡Comandante! como el PSOE no espabile falange se queda con el negocio, (y yo que en su momento lo dije en broma).

    http://www.vice.com/es/read/me-hice-miembro-de-la-falange

    Joder como me he quedado al leerlo.

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  6. La confesión ha sido incompleta: falta hablar de la CIA, de Mister X y el GAL, de la rendición sin condiciones ante el capital y de los arramblapisitos satisfechos que forman mayoritariamente las mesnadas del P$O€, hoy en día Partido Español.
    Aún me acuerdo del Congreso de Suresnes, canallas encanallados.De la Internacional 2.1/2 a la traición más abyecta.

    De penitencia impongo al autor leerse los tres tomos del Capital y rrezar tres credos enteritos.

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  7. Estoy casi de acuerdo en todo, pero lo que más me asusta es:

    "habrá que plantar cara a los mercados, a la Unión Europea, denunciar la deuda pública ilegítima, amenazar con dejar el euro... lo que sea y por muy radical que sea DE MOMENTO no nos tiene que preocupar, porque no estamos gobernando: pero sí es imprescindible POSICIONARSE COMO ALTERNATIVA RADICAL A LO QUE HAY, aunque sin concretar..."

    No entiendo como alguien puede decir esto y quedarse tan tranquilo. Esto fue lo que hizo Rajoy durante su campaña, oponerse sistemáticamente a todas las medidas antipopulares que estaba tomando el PSOE y luego llegaron las promesas incumplidas, las decepciones. ¿Acaso no hemos aprendido nada? Personalmente no creo que este sea el camino. Hay que tener un plan y además todas las ganas del mundo de ponerlo en marcha, para que funcione.

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  8. Estimado comandante

    No quiero ser pesado,no volveré a escribir para ponerme en plan exigente (cosa fea y de mala educación) probablemente se encuentre bajo de moral o con mucho trabajo, en cualquier caso quiero que sepa que aprecio mucho su opinión aunque mis comentarios parezcan que me los tomo a broma ( por ahora se me esta pasando la fiebre austriaca ) entraré de vez en cuando por aquí esperando sus escritos.

    Un saludo

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